Quien no prometió alguna vez y no cumplió? a quien no le prometieron algo y lo dejaron esperando!
A una hermana menor, a los cinco años mas o menos, un tío -su padrino- le dijo que le iba a regalar una muñeca considerada super en ese entonces. Nunca se la llevó.
Otro tío, cuando tenía diez, me preguntó si me gustaba la fotografía y me dijo entonces que me regalaría una cámara. Era algo así de importante como regalarte una lancha o mas. Me quedé esperando durante muchos años, hasta asumir que nunca la tendría.
Un nenito pobre, que conozco. Todavía está esperando la bici que un conocido dijo que le llevaría.
En realidad, los chicos quieren hoy y ya. Eso es natural, instintivo.Quieren asegurarse y hacer realidad las posibilidades que se les presentan. Un impulso interior les dice que tienen que poseer el "tesoro" que anhelan. Si me pongo a pensar, desfilan por mi mente, cantidades de cosas o hechos frustrados que me quedé esperando. Pero cual es el mayor desconsuelo que permanece con los años? el no tener el objeto esperado o la promesa incumplida? Estoy seguro que lo último es lo que mas duele y desconcierta, deja un vacío dificil de llenar, dificil de entender.
Muchas veces se prometen cosas que para un chico, hubiera sido mejor no esperarlas, dejándolas en el mundo de la fantasía. Ellos en general saben diferenciar mejor que nosotros, suelen ser realistas. Diferencian lo potencial de lo real. Pero así y todo, cuando se les promete, se lo toman en serio y sufren entonces.
Uno se pregunta cuales son las verdaderas razones de una promesa. Adquirir poder como en la política? Afirmar la imagen? Ganar afecto? Competir?
Misterioso, laberíntico, intrincado e indescifrable es el humano.
Hay un chiquito, hijo de un conocido, de diez años, que se me pega cuando me ve y me conversa y hace preguntas...Espontaneamente sacó algo que tenía guardado en su interior. Era que alguien le había prometido llevarlo a pescar y no lo cumplió. Con mucha agudeza me preguntó "porqué te prometen y no te cumplen?"; arriesgando una hipótesis antes que le contestara, diciendo...
"te mienten?". QUE IMPORTANTE PARA LA HISTORIA DE UN NIÑO, ES DARLE UNA RESPUESTA ADECUADA y no apresurada, como queriendo sacárselo de encima. Y, peor aún es agregarle una promesa apresurada arriba de la otra diciéndole, "no te preocupes que yo te llevo". Reflexioné entonces antes de hablar y le dije "muchas veces las personas prometen cosas a los chicos y no las cumplen. Eso no se debe hacer, es malo. Pero mayormente se promete con buena intención, con un deseo de hacerte feliz. En realidad ante de prometer hay que pensarlo muy bien". "Es preferible ir a pescar cuando se puede, sin anunciarlo demasiado". Se quedó conforme y luego hablamos de otras cositas secundarias.
Amigo, elaborá vos si querés, tu propia moraleja sobre este asunto. Por mi parte pienso que las pequeñas cosas construyen o destruyen en la cabecita o corazón de un chico. No bastan las buenas intenciones, si es que lo son. Y si no lo son...no abramos la boca sin estar seguros.
viernes, 18 de septiembre de 2009
viernes, 11 de septiembre de 2009
BARRO Y PAJA
Quien de nosotros no se conmovió alguna vez observando al hornero. Ese pajarito sencillo, que en forma muy dedicada junta con su pico, paja y barro. Prepara una masa con ello y va armando meticulosamente su nido. Los niños lo considerábamos un acontecimiento, y, no tengo dudas de que lo es. Poco a poco, día a día, muy bien agarrada a la cruz que formaban los postes de la luz eléctrica, o en una tranquera, o en un fuerte árbol, allí queda su casa instalada, donde pronto nacerán sus pichones, donde estarán bien protegidos.
No he investigado, pero estoy casi seguro, que así salió la idea del ADOBE y sus consecuencias. El RANCHO CHORIZO, abrigado con el frío y fresco con el calor. El HORNO DE BARRO, utilizado en diferentes países, e insuperable en ciertos aspectos, para cocinar un buen pan, unas empanadas, un lechón y otras cosas; con muy poco fuego, levanta calorías en pocos minutos. Todas estas obras de arte, con muy poco mantenimiento, duran años y años...son eternas, si el que los usa lo desea.
Les cuento que cuando era muy chiquito, en la puerta vaivén que había en la galería del fondo de mi casa, me quedaba sentado en el suelo por mucho rato y jugaba con un hornerito tirándole migas de pan y éste se acercaba hasta llegar al lado mío. Durante muchas mañanas repetía el mismo ritual y varias veces no le llevaba pan; pero se quedaba ahí hasta que yo me fuera. Yo no sé si se quedaba esperando para comer, probablemente sí. Pero los niños son simples y eso era el cielo.
Una vez íbamos con mi esposa y los chicos caminando por una plaza llena de palomas, las que suelen seguirte por si les das algo de comer, tienen ese hábito. Uno de mis hijos, que creo tenía unos dos años, entonces el mas chiquito, se les acercaba y ellas no huían y se dejaban tocar por él. Sublime es la simpleza de los niños y de las aves que tan bien los perciben...
No he investigado, pero estoy casi seguro, que así salió la idea del ADOBE y sus consecuencias. El RANCHO CHORIZO, abrigado con el frío y fresco con el calor. El HORNO DE BARRO, utilizado en diferentes países, e insuperable en ciertos aspectos, para cocinar un buen pan, unas empanadas, un lechón y otras cosas; con muy poco fuego, levanta calorías en pocos minutos. Todas estas obras de arte, con muy poco mantenimiento, duran años y años...son eternas, si el que los usa lo desea.
Les cuento que cuando era muy chiquito, en la puerta vaivén que había en la galería del fondo de mi casa, me quedaba sentado en el suelo por mucho rato y jugaba con un hornerito tirándole migas de pan y éste se acercaba hasta llegar al lado mío. Durante muchas mañanas repetía el mismo ritual y varias veces no le llevaba pan; pero se quedaba ahí hasta que yo me fuera. Yo no sé si se quedaba esperando para comer, probablemente sí. Pero los niños son simples y eso era el cielo.
Una vez íbamos con mi esposa y los chicos caminando por una plaza llena de palomas, las que suelen seguirte por si les das algo de comer, tienen ese hábito. Uno de mis hijos, que creo tenía unos dos años, entonces el mas chiquito, se les acercaba y ellas no huían y se dejaban tocar por él. Sublime es la simpleza de los niños y de las aves que tan bien los perciben...
viernes, 4 de septiembre de 2009
ADOBE
Ramona era buena, dulce, toda una madraza. Creo, que diariamente, limpiaba la casa donde vivíamos.
Goyo -así le decíamos- era su hijo; teníamos la misma edad, éramos chicos de unos doce años; jugábamos juntos. Me acuerdo que el hacía en casa pequeñas changuitas, como lustrar los zapatos de toda la familia y por sobre todo, algún trabajito de albañil. En ese tiempo, me limitaba a observar su trabajo y a aprender algo de lo que hacía.
Había entre los dos, una diferencia de situación, que mucho no comprendía.
Lo cierto es, que teníamos una tácita, pero real amistad o algo así. Nos conocíamos de niño a niño. Su persona quedó marcada en mí con el correr de los años. Ignoraba, que tambien yo llegué a ser importante para él. Entre nosotros no abundaban las palabras profundas...
Cierta vez, fue su cumpleaños y me invitaron. Mi memoria quedó impactada. Su casa era, lo que en Argentina llamamos RANCHO CHORIZO (son construidos con adobe, es decir, barro y paja amasados, como el nidito del hornero). Era cálido y con olorcito a rico; era la primera vez que entraba a alguno de éstos.
Allí estaba la buena Ramona, haciendo TORTAS FRITAS, algo tan típico como delicioso y simple.
Afuera estaban varios chicos del barrio, jugando y comiendo de esas tortas y tomando MATE COCIDO, que también es una de las costumbres tradicionales en nuestro país. Despues jugamos a la pelota, que también son raíces de muchos otros lugares.
Los gritos de fiesta y alegría, de un modo tan lindo como sencillo, quedaron vibrando en mis oidos; igualmente que el olor de las tortas fritas y tantos otros detalles...
Después de muchos años. Estaría orillando los cuarenta. Entre otras ocupaciones, teníamos un negocio con mi esposa, en el centro de la ciudad, en la misma casa que habitábamos.
En una ocasión entró a comprar algo un hombre de mi misma edad. Se plantó frente a mi, muy seguro de si mismo. Se dedicaba a la construcción, era Maestro Mayor de Obras e irradiaba una onda inconfundible, lo reconocí enseguida... ¡era GOYO!
La emoción fue grande por parte de los dos. Removimos en poco tiempo los recuerdos del pasado, allí mismo y bien guardados.
Nos abrazamos con pocas palabras, como había sido siempre nuestra modalidad, pero con mucha emoción. Se marchó con su vida y yo quedé con la mía... muy felices y reflexivos; sacudidos por la historia y la esencia tan dificil de explicar....
Goyo -así le decíamos- era su hijo; teníamos la misma edad, éramos chicos de unos doce años; jugábamos juntos. Me acuerdo que el hacía en casa pequeñas changuitas, como lustrar los zapatos de toda la familia y por sobre todo, algún trabajito de albañil. En ese tiempo, me limitaba a observar su trabajo y a aprender algo de lo que hacía.
Había entre los dos, una diferencia de situación, que mucho no comprendía.
Lo cierto es, que teníamos una tácita, pero real amistad o algo así. Nos conocíamos de niño a niño. Su persona quedó marcada en mí con el correr de los años. Ignoraba, que tambien yo llegué a ser importante para él. Entre nosotros no abundaban las palabras profundas...
Cierta vez, fue su cumpleaños y me invitaron. Mi memoria quedó impactada. Su casa era, lo que en Argentina llamamos RANCHO CHORIZO (son construidos con adobe, es decir, barro y paja amasados, como el nidito del hornero). Era cálido y con olorcito a rico; era la primera vez que entraba a alguno de éstos.
Allí estaba la buena Ramona, haciendo TORTAS FRITAS, algo tan típico como delicioso y simple.
Afuera estaban varios chicos del barrio, jugando y comiendo de esas tortas y tomando MATE COCIDO, que también es una de las costumbres tradicionales en nuestro país. Despues jugamos a la pelota, que también son raíces de muchos otros lugares.
Los gritos de fiesta y alegría, de un modo tan lindo como sencillo, quedaron vibrando en mis oidos; igualmente que el olor de las tortas fritas y tantos otros detalles...
Después de muchos años. Estaría orillando los cuarenta. Entre otras ocupaciones, teníamos un negocio con mi esposa, en el centro de la ciudad, en la misma casa que habitábamos.
En una ocasión entró a comprar algo un hombre de mi misma edad. Se plantó frente a mi, muy seguro de si mismo. Se dedicaba a la construcción, era Maestro Mayor de Obras e irradiaba una onda inconfundible, lo reconocí enseguida... ¡era GOYO!
La emoción fue grande por parte de los dos. Removimos en poco tiempo los recuerdos del pasado, allí mismo y bien guardados.
Nos abrazamos con pocas palabras, como había sido siempre nuestra modalidad, pero con mucha emoción. Se marchó con su vida y yo quedé con la mía... muy felices y reflexivos; sacudidos por la historia y la esencia tan dificil de explicar....
viernes, 28 de agosto de 2009
JAZMIN
En casa hay bastante espacio y vegetación, ya que así nos gusta a nosotros. A pesar de vivir sobre una avenida muy transitada, hacia el fondo, es lo que se dice A NUESTRO MODO, dentro de lo posible. Lo digo así porque hay que filtrar ruidos y otras invasiones molestas. Pero en realidad, nos damos muchos gustos que van de acuerdo a nuestras inclinaciones desarrolladas desde la infancia.
Por ejemplo tuvimos una oveja y allí mismo parió un corderito y disfrutamos todo el proceso.
Asimismo construí una casita de madera en el fondo, que fue utilizada para alojar una yegüa que le pusimos de nombre JAZMIN, porque precisamente, cuando la trajimos, nació un jazmín fuera de temporada, y, como eso nos llamó la atención...
Al tiempo la hicimos servir por un buen caballo y mas adelante entonces, nació un potrillo hermoso, en esa misma casita de madera!
Les voy a comentar algo que vale la pena hacerlo; y es que, a los tres días del parto, el potrillito dejó de amamantar de golpe...se iba a venir abajo en cuestión de horas. Entonces improvisamos una mamadera gigante con una botella de gaseosa de dos litros y, mientras Adela, mi esposa, le hacía, un poco forzadamente, tomar la leche; yo me quedé a unos metros acompañando y tranquilizando a la madre, quien desde adentro de la piecita podía observar a su hijo. Debo decirles que las yegüas, sobre todo las petizas, son muy bravas en situaciones como éstas. En realidad no aceptan la mano o compañía de cualquiera, si no es que se sienten seguras. Cuando el caballito dejó de tomar, lo dejamos volver con su mamá y sucedió algo que nunca habíamos imaginado o esperado que sucediera...
Jazmín estirando el cuello y levantando la cabeza, dibujó una enorme sonrisa con su gran dentadura. Eso fue un privilegio para nosotros. El animal había reconocido por instinto que la habíamos ayudado.
A partir de allí, el potrillo volvió a tomar la teta regularmente y creció sin dificultad...
En realidad, muchos desconocen, que un caballo pueda expresarse de semejante manera. Pero les aseguro que es así y vaya cómo conmueve
Para cerrar les voy a comentar que desde hace unos años, tenemos a unos quince minutos de casa (pero sin ruidos molestos), un criadero de conejos, con una extensión de tierra donde criamos también ovejas y corderitos, gallinas y ya se verá que otra cosa...
Por ejemplo tuvimos una oveja y allí mismo parió un corderito y disfrutamos todo el proceso.
Asimismo construí una casita de madera en el fondo, que fue utilizada para alojar una yegüa que le pusimos de nombre JAZMIN, porque precisamente, cuando la trajimos, nació un jazmín fuera de temporada, y, como eso nos llamó la atención...
Al tiempo la hicimos servir por un buen caballo y mas adelante entonces, nació un potrillo hermoso, en esa misma casita de madera!
Les voy a comentar algo que vale la pena hacerlo; y es que, a los tres días del parto, el potrillito dejó de amamantar de golpe...se iba a venir abajo en cuestión de horas. Entonces improvisamos una mamadera gigante con una botella de gaseosa de dos litros y, mientras Adela, mi esposa, le hacía, un poco forzadamente, tomar la leche; yo me quedé a unos metros acompañando y tranquilizando a la madre, quien desde adentro de la piecita podía observar a su hijo. Debo decirles que las yegüas, sobre todo las petizas, son muy bravas en situaciones como éstas. En realidad no aceptan la mano o compañía de cualquiera, si no es que se sienten seguras. Cuando el caballito dejó de tomar, lo dejamos volver con su mamá y sucedió algo que nunca habíamos imaginado o esperado que sucediera...
Jazmín estirando el cuello y levantando la cabeza, dibujó una enorme sonrisa con su gran dentadura. Eso fue un privilegio para nosotros. El animal había reconocido por instinto que la habíamos ayudado.
A partir de allí, el potrillo volvió a tomar la teta regularmente y creció sin dificultad...
En realidad, muchos desconocen, que un caballo pueda expresarse de semejante manera. Pero les aseguro que es así y vaya cómo conmueve
Para cerrar les voy a comentar que desde hace unos años, tenemos a unos quince minutos de casa (pero sin ruidos molestos), un criadero de conejos, con una extensión de tierra donde criamos también ovejas y corderitos, gallinas y ya se verá que otra cosa...
viernes, 21 de agosto de 2009
ESTRELLA
Frente a casa había un terreno con un hermoso ombú...
Entre otras cosas, remontábamos barriletes, jugábamos a la pelota, y unos paisanos hasta domaban potros.
Tenía ese terreno del ombú, un especial magnetismo para mí.
Con unos tres o cuatro años de edad, solía decir según me contaron, que "cuando sea grande voy a ser domador de caballos y de gallinas"
Ya un poco mayor -diría unos nueve- acompañaba a "Bachicha" -ese era su apodo- en el carro, para vender fruta. Me causaba emoción, especialmente cuando me daba las riendas para que controlara el caballo. Y, el hecho de que volviera a casa, con fruta a "manos llenas"; esa era la paga.
A los doce años, fue como un milagro, cuando mis padres compraron una yegüa tobiana, a la que llamamos ESTRELLA.
Relinchaba fuerte para saludarnos, cuando mi hermano mayor y yo, llegábamos de la escuela. Se encontraba pastando tranquila en el terreno que les dije.
Gran placer era llevarle un balde con avena y el agua.
Acariciarla y tener contacto con ella...¡ni te cuento!
Y ni hablar cuando aprendí a montarla. Incluso canchereaba en la puerta de la escuela ante los pibes del turno de la tarde.
Te cuento que tuve varios caball0s. Lo que mas me atrapó es lo que se llama quitarle las cosquillas. Trabajo que se hace, previo a enseñarle a montar, durante mucho tiempo. Es la etapa de creación del vínculo con el humano. Se le van quitando las cosquillas, con mucha paciencia, acariciando al potrillo en diversas partes sensibles del cuerpo para que vaya agarrando confianza.
Nunca llegué a ser, lo que se dice, un baqueano (experto en criollo). Solo supe montar, trotar, cepillar, hacerle doblar y levantar las patas; un poco a desvasar, ésto es, limpiar y limarle las uñas para que pise bien...
Entre otras cosas, remontábamos barriletes, jugábamos a la pelota, y unos paisanos hasta domaban potros.
Tenía ese terreno del ombú, un especial magnetismo para mí.
Con unos tres o cuatro años de edad, solía decir según me contaron, que "cuando sea grande voy a ser domador de caballos y de gallinas"
Ya un poco mayor -diría unos nueve- acompañaba a "Bachicha" -ese era su apodo- en el carro, para vender fruta. Me causaba emoción, especialmente cuando me daba las riendas para que controlara el caballo. Y, el hecho de que volviera a casa, con fruta a "manos llenas"; esa era la paga.
A los doce años, fue como un milagro, cuando mis padres compraron una yegüa tobiana, a la que llamamos ESTRELLA.
Relinchaba fuerte para saludarnos, cuando mi hermano mayor y yo, llegábamos de la escuela. Se encontraba pastando tranquila en el terreno que les dije.
Gran placer era llevarle un balde con avena y el agua.
Acariciarla y tener contacto con ella...¡ni te cuento!
Y ni hablar cuando aprendí a montarla. Incluso canchereaba en la puerta de la escuela ante los pibes del turno de la tarde.
Te cuento que tuve varios caball0s. Lo que mas me atrapó es lo que se llama quitarle las cosquillas. Trabajo que se hace, previo a enseñarle a montar, durante mucho tiempo. Es la etapa de creación del vínculo con el humano. Se le van quitando las cosquillas, con mucha paciencia, acariciando al potrillo en diversas partes sensibles del cuerpo para que vaya agarrando confianza.
Nunca llegué a ser, lo que se dice, un baqueano (experto en criollo). Solo supe montar, trotar, cepillar, hacerle doblar y levantar las patas; un poco a desvasar, ésto es, limpiar y limarle las uñas para que pise bien...
viernes, 14 de agosto de 2009
ESPACIOS
Quien sabe sea un poco chiflado. Pero tengo dudas al respecto y sobre cual es la postura realmente normal ante determinadas cosas.
Me acuerdo por ejemplo, sobre como me había molestado hace unos años, el hecho de que pusieran un gran cartel en el barrio, delante de una vidriería, que dice, yo que se que tonterías y que todavía está allí, tapándome una gran fracción del cielo para donde me gustaba mirar.
Esta paranoia hace que me moleste también el exceso de luz en las calles, que no permite que se puedan ver bien las tan bellas estrellas.
Por otro lado, tengo que hacer un trabajo interior muy esforzado, para poder escuchar el canto de los pájaros, porque lo tapa el ruido molesto de los autos y otras cosas.
Es real, debo estar un poco loco o demasiado normal como para ser un demente en estos tiempos.
Voy a hacer una apreciación de un detalle, que algunos habrán notado, pero que refleja claramente mi estado de demencial normalidad.
La Comuna -alcaldía o intendencia- está ejecutando un llamado Plan de Recuperación de Espacios Libres. Se refiere a arreglos de plazas, etc. Para lo cual han instalado grandes letreros que lo anuncian, y que miden unos tres metros de alto por cuatro de ancho estimativamente; puestos a una cierta altura del suelo sobre unas grandes estructuras de hierro, por lo que están a unos dos metros del suelo, de allí hacia arriba.
Vas por ejemplo por una avenida importante de la ciudad y te encontrás de pronto, en tus narices, con uno de esos carteles frente a la plaza; tapándote tu cielo -tu propio espacio- y tus plantas, figurativamente hablando claro está- y de tu propia vida. Que anuncia políticamente, Plan de Recuperación...firmado gobierno municipal.
Estoy reloco, soy de otro planeta, o eso es una contradicción y un atropello que refleja lo mal o poco que se vive.
Agrego la cuestión del dinero que se gasta en esos carteles inutilmente.
Ya que, los pueblos maduros observan las obras reales, sin necesidad de que te las griten a la cara. Y SI EL PUEBLO NO NOTA LAS OBRAS SIN NECESIDAD DE RUIDO POLITICO, TENDRÁ QUE MADURAR...SIN GASTO ALGUNO Y SIN MOLESTIAS...
Me acuerdo por ejemplo, sobre como me había molestado hace unos años, el hecho de que pusieran un gran cartel en el barrio, delante de una vidriería, que dice, yo que se que tonterías y que todavía está allí, tapándome una gran fracción del cielo para donde me gustaba mirar.
Esta paranoia hace que me moleste también el exceso de luz en las calles, que no permite que se puedan ver bien las tan bellas estrellas.
Por otro lado, tengo que hacer un trabajo interior muy esforzado, para poder escuchar el canto de los pájaros, porque lo tapa el ruido molesto de los autos y otras cosas.
Es real, debo estar un poco loco o demasiado normal como para ser un demente en estos tiempos.
Voy a hacer una apreciación de un detalle, que algunos habrán notado, pero que refleja claramente mi estado de demencial normalidad.
La Comuna -alcaldía o intendencia- está ejecutando un llamado Plan de Recuperación de Espacios Libres. Se refiere a arreglos de plazas, etc. Para lo cual han instalado grandes letreros que lo anuncian, y que miden unos tres metros de alto por cuatro de ancho estimativamente; puestos a una cierta altura del suelo sobre unas grandes estructuras de hierro, por lo que están a unos dos metros del suelo, de allí hacia arriba.
Vas por ejemplo por una avenida importante de la ciudad y te encontrás de pronto, en tus narices, con uno de esos carteles frente a la plaza; tapándote tu cielo -tu propio espacio- y tus plantas, figurativamente hablando claro está- y de tu propia vida. Que anuncia políticamente, Plan de Recuperación...firmado gobierno municipal.
Estoy reloco, soy de otro planeta, o eso es una contradicción y un atropello que refleja lo mal o poco que se vive.
Agrego la cuestión del dinero que se gasta en esos carteles inutilmente.
Ya que, los pueblos maduros observan las obras reales, sin necesidad de que te las griten a la cara. Y SI EL PUEBLO NO NOTA LAS OBRAS SIN NECESIDAD DE RUIDO POLITICO, TENDRÁ QUE MADURAR...SIN GASTO ALGUNO Y SIN MOLESTIAS...
viernes, 7 de agosto de 2009
LLEGAR?
Hoy son muchos los que corren. El tema es saber si se llega y adónde. Se suele comentar resignadamente..."como se vive hoy", refiriéndose al hecho de estar sometido a una correteada sin final. Como si fuera un estilo de vida inevitable.
A mi tambien me atrapó esa inercia durante una época, y entonces corría pero no llegaba a ningún lado...
Hay quienes llegan -si llegan- a viejos neuróticos. Por suerte resucité a tiempo y me rebelé con ese sistema y ví que pude. Lo comprobé desde hace tiempo. Volví a mis raices. Reencontré mi cepa. Abracé mis ideales. Me detengo, me enfoco en la esencia.
Cuando era joven me crucé en el camino con una señora mayor muy agradable y educada; a la cual le advertí que caminara con cuidado, porque las baldosas de la vereda estaban flojas y se podía salpicar con el agua que había debajo de ellas.
La amable mujer me agradeció y me dijo con aire de gran respeto recibido desde sus ancestros, que ella venía de la Provincia de Catamarca, donde eso no sucedía porque allí LAS COSAS SE HACÍAN PARA QUE DUREN... (allí no es como en la Ciudad de La Plata que todo se hace a las corridas...allí se reflexiona antes de hacer las cosas, pienso yo).
Es que este progreso y estos PROGRESAZOS son una especie de "buenos para nada".
Mi mamá tenía un máquina de coser Suiza, justo desde que yo nací y que utilizó mucho. Cuando cumplí los quince años, la acompañé para hacerle hacer un service gratuito que la empresa otorgaba a esa edad ...¿saben que solamente la lubricaron un poco? ¡estaba intacta!
Aún mas...el artefacto sigue sano "vivito y coleando" y prestando servicios a mis hermanas, que son fanas de utilizarlo. ¿me creerían que a los 63 años sigue igual?
El gobierno tambien corre y ¡vaya si corre! Construye por un lado...destruye por el otro. Hace sembrar soja indiscriminadamente para salvar el puchero de hoy. No se fiscaliza la reposición de nutrientes que absorve esa semilla y entonces desgasta terrible y progresivamente la riqueza de nuestra tierra que, se calcula, en siete años...esas fracciones, practicamente no servirán para casi nada.
El gobierno, no subsidiando convenientemente la producción de otras semillas y apoyando la soja porque es un bien exportable. Para lo cual, los capitales internacionales, nos usarán hoy y nos arrojarán luego como papel higiénico...
Es lo que suele decirse..."PAN PARA HOY, MIGAS PARA MAÑANA"...
A mi tambien me atrapó esa inercia durante una época, y entonces corría pero no llegaba a ningún lado...
Hay quienes llegan -si llegan- a viejos neuróticos. Por suerte resucité a tiempo y me rebelé con ese sistema y ví que pude. Lo comprobé desde hace tiempo. Volví a mis raices. Reencontré mi cepa. Abracé mis ideales. Me detengo, me enfoco en la esencia.
Cuando era joven me crucé en el camino con una señora mayor muy agradable y educada; a la cual le advertí que caminara con cuidado, porque las baldosas de la vereda estaban flojas y se podía salpicar con el agua que había debajo de ellas.
La amable mujer me agradeció y me dijo con aire de gran respeto recibido desde sus ancestros, que ella venía de la Provincia de Catamarca, donde eso no sucedía porque allí LAS COSAS SE HACÍAN PARA QUE DUREN... (allí no es como en la Ciudad de La Plata que todo se hace a las corridas...allí se reflexiona antes de hacer las cosas, pienso yo).
Es que este progreso y estos PROGRESAZOS son una especie de "buenos para nada".
Mi mamá tenía un máquina de coser Suiza, justo desde que yo nací y que utilizó mucho. Cuando cumplí los quince años, la acompañé para hacerle hacer un service gratuito que la empresa otorgaba a esa edad ...¿saben que solamente la lubricaron un poco? ¡estaba intacta!
Aún mas...el artefacto sigue sano "vivito y coleando" y prestando servicios a mis hermanas, que son fanas de utilizarlo. ¿me creerían que a los 63 años sigue igual?
El gobierno tambien corre y ¡vaya si corre! Construye por un lado...destruye por el otro. Hace sembrar soja indiscriminadamente para salvar el puchero de hoy. No se fiscaliza la reposición de nutrientes que absorve esa semilla y entonces desgasta terrible y progresivamente la riqueza de nuestra tierra que, se calcula, en siete años...esas fracciones, practicamente no servirán para casi nada.
El gobierno, no subsidiando convenientemente la producción de otras semillas y apoyando la soja porque es un bien exportable. Para lo cual, los capitales internacionales, nos usarán hoy y nos arrojarán luego como papel higiénico...
Es lo que suele decirse..."PAN PARA HOY, MIGAS PARA MAÑANA"...
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