PALABRA DE LA SEMANA

El mismísimo Sócrates llegó a la conclusión de que "solo se que no se nada"
Creo que tal vez si pensáramos menos sabríamos mas.
Sin embargo no dejo de preguntarme desde que en la infancia ingresé en la famosa "edad de los porqué".
La inercia de los interrogantes muchas veces nos amarra a un barco sin rumbo que nos lleva a un torbellino.
Sin embargo la curiosidad es un gran estímulo que parecemos necesitar.
Aunque es absolutamente necesario de que sepamos ponerle freno para vivir la hermosa vida y gozar con los cinco sentidos.
Yo me pregunto: ¿porqué somos tan contradictorios?
