viernes, 30 de julio de 2010

DIGNIDAD DE UNA MUJER

Mientras cocino el guiso bien caserito que estoy preparando para esta noche; un rico "guizardo" como se dice en lunfardo, que es el lenguaje nuestro popular en la ciudad de Buenos Aires. Voy pensando y sentándome de a ratitos junto al papel para escribirles esta linda historia.

Mi esposa Adela tenía cuarenta y un años entonces y como decimos jugando entre nosotros... "con toda premeditación y alevosía" concebimos muy convencidos al último eslabón de la cadena, nuestro séptimo hijo, el que hoy tiene dieciocho años y buenas perspectivas de triunfador.

Durante el embarazo, coincidió que ella estaba estudiando para Martillero Público, profesión por la que en nuestro país, te habilita entre otras cosas, para realizar la intermediación en la venta de bienes inmuebles.

Cuando faltaban poquitos dias para el parto, se presentó para dar el examen final, ante uno de los Tribunales de Alzada correspondientes a la Provincia de Buenos Aires. Era colegiado y compuesto entonces por tres jueces de gesto severo y adusto.Y porque negarlo, tenían una concepción que viene de los ancestros, acentuadamente machista.

Estaba entonces en juego su dignidad. Además de la importancia de saber y estar muy preparada en todos los aspectos legales y administrativos que implican el ejercicio correcto de dicha función. Para lo cual ella estaba en buena forma ya que es muy exigente consigo misma.

ENTONCES, UNA MUJER A PUNTO DE DAR A LUZ se presentaba ante la mesa examinadora con las características relatadas.

De los jueces, el de fama mas severa era el presidente; el cual al acercarse ella a la mesa examinadora, dijo con bastante ironía, al abogado que tenía a uno de sus costados, que se ocupase de hacerle las preguntas del caso, porque "no quería ser responsable de producir un adelantamiento en el parto de la señora". Ante ello, de forma respetuosa y amable,ella respondió "que no se hiciera problema en ese aspecto, porque estaba en fecha". Por ese mismo motivo y no por privilegio, le habían dado lugar entre los primeros examinados; aunque la perjudicaba en cierta manera, ya que les estaba abriendo camino a los alumnos muy asustados que le seguían y que no habían estudiado tanto.

La pasearon por todo el programa y le hicieron las preguntas mas difíciles que pudieron encontrar. Entendamos que no con mala intención, sino que la entendieron en su propósito de poner a salvo su dignidad.

Aprobó con honores y muy buena calificación. Se sumó la felicitación del mismo presidente del Juzgado, quien le expresó deseos de un buen alumbramiento, el que se produjo a los cuatro días.

A este hijo le abrieron camino sus hermanos y salió "como tiro" del útero de su mamá, quien aportó su gran tenacidad.

lunes, 19 de julio de 2010

SOBRE LOS OTROS

Lo cierto es que cada vez que me encontraba con cierta persona, terminaba contándome y criticando algo de alguien. Me decía que no lo fuera a decir a nadie y que solamente me lo contaba a mi. Que fulano tal cosa o que fulano tal otra, porque bla bla bla y requete bla bla bla.
Se repetía el fenómeno cada vez que nos veíamos. Entonces me terminé aburriendo y pensando que esa es una mala costumbre muy difícil de quitar.

Mi conclusión final fue muy obvia... y es que si así critica a los demás, seguramente lo debe hacer de mi y con igual pasión. Diríamos que no me importa, pero lo que pasa es que así no se puede una relación, porque no construye. Además estoy convencido de que la amistad, si es tal, no tiene termino medio. Al menos yo, y sin ánimo de discriminación, de algun modo tengo que tener clasificadas las personas con las que trato y, sin hostilidad, actuar en consecuencia. Si es que no quiero formar parte de la larga fila de los hipócritas.

No obstante debo dejar aclarado que, sobre la base de sinceridad conmigo mismo, tambien pienso con convicción que siempre se puede dar u obtener algo de los otros. He ahí la gran paradoja de la convivencia.

Pero, que querés que te diga, para ser honesto, el tipo de tipo que vive buscando el defecto en el otro, o como se dice, "el pelo en la sopa" es dificil de soportar.

Lo que sucede es que "primero está lo primero" y se trata de ordenar nuestra "casa interior" la cual siempre tiene algo para arreglar . Tenemos tanto que cambiar y mejorar adentro nuestro que no tenemos tiempo para estar pensando en lo que creemos que son defectos en los otros...

miércoles, 7 de julio de 2010

MI HERMANO Y YO

Creo que no alcanzaba a darme cuenta de la importancia que tenía para mi vida, la experiencia que estaba por transitar. Y mucho menos mi hermano de once años.
Acababa de terminar el colegio secundario. Estaba sin trabajo fijo, a la búsqueda de ello y por iniciarme en el estudio de una carrera, que todavía no sabía cual. En consecuencia, mi futuro estaba un poco incierto. En realidad, desde chico había hecho varias changas aparte de estudiar, y las dos cosas me gustaba hacer.

El punto es, que haciéndome cargo de mi hermano y con unas pocas indicaciones de mi papá, viajamos hacia el mar. Un lugar llamado Valeria del Mar; con olas verdes, inquietas y hermosas. Escasamente poblado y muy tranquilo en aquel entonces. Hoy constituye un balneario de primera, aunque mas me agradaba como era antes.
No habían casi riesgos. Acampamos en un terreno prestado por un matrimonio muy amistoso; que nos parecían como ancianos aunque no lo eran. Con él hablábamos bastante, le gustaba escribir, inventaba recetas de cocina, le ponía nombre a cada sapo de su jardín.

Pasamos lindos días en el mar, mas de un mes, pescamos, nadamos y nos divertimos.
Excursionamos a lo largo de la orilla, recorriendo hasta unos cincuenta kilómetros de distancia.
Espuma de mar, almejas que se escondían a nuestro paso; gaviotas y sus pichones saltarines.
Por el lateral, hacia adentro, había gran variedad de pinos. Muchos animalitos y aves. Hasta vimos una zorra y ella nos miraba a nosotros. Inventé un juego para mi hermano, llamado "cacería con la vista", consistía en atrapar con la mirada toda imagen que nos impactara.

A pesar de haber tenido la suerte de conocer y visitar el mar desde muy chico, esta experiencia fue muy particular, diría que única para mi historia.

Desde luego que cocinaba, ya que para ello tengo cierta facilidad y buena predisposición.

Muchas veces me gustó estar solo, contemplando atrapado por la fuerza del mar y con un lápiz en la mano, recuerdo haber superado el viento para escribirle algún homenaje. Pero de algún modo se lo llevó la marea y solamente lo conserva mi memoria...


martes, 29 de junio de 2010

HUMOS DE LIBERTAD

Cuando era muy chico se fumaba mucho. Los cigarrillos no tenían filtro. Las mujeres que lo hacían, eran mal vistas. Mi papá los consumía en cantidad y esa fue con el tiempo una de las causas principales de su muerte, lo que ocurrió a la misma edad que yo tengo ahora. Cuando él tenía solamente cincuenta años, me impresionaba verlo caminar agitado.
Pero me parece que no existía la menor conciencia del daño que producía esa costumbre. Pero tambien sonaba como que lo prohibido sabía a rico y atrapaba cada vez a mas personas. A nosotros nuestro propio padre no nos permitía que fumásemos, en forma terminante. Si lo hacíamos, era un agravio para el.

Entrábamos en los tiempos de las rebeliones tontas. Siempre he pensado que para rebelarse hay que hacerlo sin violencia, con grandes fundamentos y en cosas que valgan la pena.

Otros chicos mayores, me hicieron probar el pucho cuando solamente tenía nueve años. Fumé mucho tiempo, caí inocentemente. Pero, teniendo en cuenta lo que vi en mi papá y en muchos otros; tomándole amor a la vida, dejé esa costumbre desde hace mas de treinta años y no volví nunca mas.

Por aquellos tiempos mi hermano mayor -unos cuatro años mas que yo- empleando su astucia, hizo en el interior de un libro como una cajita para esconder cigarrillos. Como no era importante, lo dejaba mezclado en la biblioteca y suponía que nadie descubriría el truco.

Así las cosas, tenía entonces los cigarrillos muy bien escondidos. Hasta que un día otro hermano mucho menor, es decir siete años menos que yo; tenía entonces mas o menos dos, tomó ese libro y se lo llevó caminando desparramando su contenido por toda la casa según recuerdo.

Quedó así, el secreto de mi hermano mayor, a la vista de toda la familia.

sábado, 19 de junio de 2010

REFUGIOS

Mi pequeño nieto, cuando viene a casa suele jugar en el fondo, donde los ruidos del mundo se apagan y quedan filtrados por la naturaleza que rodea. Los pajaritos allí se escuchan, los perros tienen su reino. Tambien yo me encuentro muy bien en ese lugar, ya desde chico es que soy así.
¡Abuelo! ¿puedo hacer el escondite como vos me habías dicho? Es verdad, existe un lazo de entendimiento entre un grande y un chico, los extremos de la vida se van juntando. Cada vez mas. Pero tambien hay que tener en cuenta, que la semilla viene de la infancia para que se siga desarrollando la planta que nos caracterizará.
Desde luego que si, le dije con respeto por su persona. Allí precisamente en un rincón de la casa,donde los pinos y otras plantas te cierran el paso; armó una especie de lugar protegido, con distintas ramas y cosas; algunas se las fui alcanzando, y tomaba con agrado mi participación de observador activo.
Una perrita muy simpática que tenemos, se constituyó en su amigo imaginario y lo siguió todo el tiempo, hasta conversaba con ella y le participaba de su proyecto. Ella contenta, le movía la cola entusiasmada.
Se construyó en ese lugar un lugar perteneciente a sus sueños reales que perdurarán en sus recuerdos. Alli está el niño soñando despierto. Será como un refugio que sacará a la luz cada tanto...Irá a buscarlo y le agregará ramas y cosas...

viernes, 4 de junio de 2010

LAS TRES GUITARRAS

De ésto hace unos veinticinco años. Nuestra hija mayor tendría unos diez u once años y la mas chiquita del momento, unos seis meses.
Estábamos por primera vez entrando a una casa que alquilaríamos por unos años. Sucede algo extraño en circunstancias como éstas, ya que cada casa es como un capítulo nuevo, una página de un libro, por cierto que muy extensa. Por otra parte, cuando haz vivido bastante, es como que se te embrolla un poco la mente, pero quedan grabados ciertos hechos básicos, a veces, casi mágicos podría decirse. Te contaría muchos detalles sobre las cosas que sucedieron en esta casa, pero voy a ser mas bien escueto para que, en lo posible no apartes tus ojos de esta página.
En ese primer día, al entrar en una de las habitaciones, encontramos tres guitarras tiradas en el piso, un poco rotas pero utilizables; la mas chica era de juguete. En esa circunstancia tuve una extraña sensación, algo así como premonitoria. Esas fueron, junto con la guitarra de Adela mi esposa, que estaba algo viejita -la guitarra, no ella- las primeras guitarras de nuestros hijos. Quienes entre otras cosas referidas al punto, terminaron yendo a estudiar a un instituto y, al mismo tiempo recibieron ayuda de algún profesor, pero, básicamente, demostraron el talento musical, que fue despertando en cada uno de nuestros hijos...

Con el correr de los años, fallecía de un accidente, nuestro tercer hijo, quien además de tanto, dejó colgada su guitarra donde él precisamente quería que estuviera.

Les cuento que nuestros siete hijos, entre otras cualidades, los une la música, cada uno con sus particulares aptitudes. Pero no cabe duda que comparten ese lenguaje.Adela y yo, si bien la vida no nos favoreció directamente en ese aspecto, lo hizo a través de ellos, ya que los dos separadamente uno del otro, teníamos la misma inclinación . Cosa cómica es que con los años nos venimos a enterar que a los dos, cuando éramos chicos nos gustaba jugar a ser directores de orquesta.

El sábado pasado, uno de nuestros hijos dió uno de sus recitales, donde como ya es costumbre participaron sus hermanos musicalmente y con propias creaciones.
Desde luego que nosotros nos fuimos y terminamos con ellos a la madrugada, sin importarnos la hora a la que nos tendríamos que levantar al día siguiente como ya es nuestra modalidad. Tambien estaban con ellos, muchos amigos y fervientes seguidores.

En realidad hay vivencias difíciles de contar con palabras. Medio como que se te traban los dedos en este caso, ni hablar si tuviera que ser verbal.


Por ejemplo los días domingos suelen encontrarse en casa con la música con un gran entusiasmo, sin que se lo pidamos y con mucha calidez. ¿entonces que más puedo pedir? Muchas gracias por leer.

viernes, 28 de mayo de 2010

MODALES

Subir al colectivo o entrar a un negocio diciendo buen dia aunque nadie te conteste, es de bien educado.
Pedir permiso para pasar, o decir, pase que está primero o le toca a usted.
También por ejemplo, mentir es un vicio difícil de curar pero no imposible.

El otro dia leía el resultado de una investigación, donde decía una experta en comportamientos sociales que, el ser agradecido, tener buenos modales, viene desde la primer infancia y que por otro lado condiciona la idiosincracia de una nación entera y que ello depende de los padres.

Agrego de mi parte, que las buenas costumbres y el buen humor, que es también una gran buena costumbre, son contagiosos en extremo.

Mi hermano mayor cuando era chiquito, inocentemente se trajo a casa una fruta de la frutería. Mi mamá le ordenó que la llevara de vuelta pero sin violencia.

Generalmente las mamás corrigen a los chiquitos con expresiones tales como...
"pedilo bien", "¿cómo se dice?", o...."¿diste las gracias?".

Les puedo asegurar que los padres detentan un poder capaz de construir o destruir un mundo, con esa responsabilidad de educar. Como por ejemplo enseñando a mentir o criticando a los demás delante de ellos.

Los niños son como cámaras de televisión que nos están filmando permanentemente.

"¡papá te pasaste la luz roja!" ....... "¡tiraste un papel al suelo!"

La autoridad moral para enseñar no se improvisa. La sensatez y humildad nos fortalece ante ellos. Asimismo que escuchar sus observaciones sin soberbia.... ese gran enemigo.