Argentina cumple doscientos años. Habrán abrazos, sonrisas y caras contentas. Los mas chiquitos deslumbrados por los festejos, jugarán y correrán de un lado para otro.
¿Los adultos serán sinceros? ¿los políticos postergarán rivalidades? ¿o se criticarán unos a otros por delante y por detrás como siempre lo hacen? ¿habrá concordia o discordia?
¿habrán lágrimas de emoción y después se pelearán por la torta del cumpleaños?
Se repartirán cintas celestes y blancas, se comerán pastelitos y se beberá chocolate. En la taberna mas sencilla hasta el restaurante mas lujoso, se servirá el tradicional locro y empanadas criollas.
¿Serán abrazos sinceros? ¿se postergarán o mejor aún, superarán rencores? ¿se mirará para adelante? ¿se verá entonces una Argentina madura de doscientos años?
A los niños siempre se les dice que la Revolución de Mayo de 1810 fue pacífica y constructiva y que los próceres eran héroes de la Patria.
¿Sonreirán los niños y volverán contentos a casa? Pensando que gracias al ejemplo de los adultos o "patriotas de hoy", ellos serán los artífices a partir de ahora, de un pais que supere LAS MEDIOCRES BARRERAS Y MIRE DE FRENTE A LA BANDERA.
"Se repartiran cintas celestes y blancas color de cielo".........
lunes, 24 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
DIVERSIONES
En el terreno frente a casa cuando éramos chicos y volvíamos de pasar unos días en el mar; vimos con gran sorpresa, que habían instalado un circo. Parte del espectáculo lo veíamos desde afuera, porque le faltaba la lona de arriba. Se decía que había sufrido un incendio.
Lo cierto es que, con mis hermanos, hicimos cierta amistad con los chicos de ese circo y entonces jugábamos con ellos. Habría un montón de detalles para contar, pero voy a ir al punto que me quiero referir.
Transcurrido un cierto tiempo. Cuando ya el circo no estaba. En nuestra mente y fantasía continuaban recreándose una fila de equilibristas, malabaristas, domadores, trapecistas y payasos.Creo que, hasta soñábamos con ello.
En el fondo de mi casa, mi papá había armado desde hacía mucho, con unos palos tipo alambrado, pero mas largos; una hamaca, un trapecio y un par de esas argollas que son para colgarse y hacer piruetas.
Pasados tantos años no podemos dejar de recordar y hablar de ello cada tanto, sobre todo con una de mis hermanas, con quien lideramos el asunto que les cuento. En el lugar de las hamacas, habíamos improvisado un circo que, aunque precario, para nosotros fue fabuloso, aunque fantasioso, porqué negarlo. Nos acompañaron los mas chicos y ayudaron a montar el espectáculo, al que acudieron algunos vecinitos. ¿y saben que? hasta les cobramos una moneda para que pudiesen entrar a ver...
Con nuestros juegos nos hicimos ricos. Ricos en recuerdos de buenos momentos.
Lo cierto es que, con mis hermanos, hicimos cierta amistad con los chicos de ese circo y entonces jugábamos con ellos. Habría un montón de detalles para contar, pero voy a ir al punto que me quiero referir.
Transcurrido un cierto tiempo. Cuando ya el circo no estaba. En nuestra mente y fantasía continuaban recreándose una fila de equilibristas, malabaristas, domadores, trapecistas y payasos.Creo que, hasta soñábamos con ello.
En el fondo de mi casa, mi papá había armado desde hacía mucho, con unos palos tipo alambrado, pero mas largos; una hamaca, un trapecio y un par de esas argollas que son para colgarse y hacer piruetas.
Pasados tantos años no podemos dejar de recordar y hablar de ello cada tanto, sobre todo con una de mis hermanas, con quien lideramos el asunto que les cuento. En el lugar de las hamacas, habíamos improvisado un circo que, aunque precario, para nosotros fue fabuloso, aunque fantasioso, porqué negarlo. Nos acompañaron los mas chicos y ayudaron a montar el espectáculo, al que acudieron algunos vecinitos. ¿y saben que? hasta les cobramos una moneda para que pudiesen entrar a ver...
Con nuestros juegos nos hicimos ricos. Ricos en recuerdos de buenos momentos.
miércoles, 5 de mayo de 2010
LOS INVASORES
Alguno recordará aquella vieja serie televisiva que se llamaba "The Invaders", de hace tantos años. Se refería a que unos extraterrestres estaban entremezclados con nosotros, con apariencia de humanos y actuaban como si lo fueran. El personaje principal era quien sabía detectarlos y los combatía para evitar que cumplieran sus supuestos funestos planes de destrucción del Planeta.
¿No se sienten invadidos de algún modo? Confieso que en ese aspecto tengo un cierto grado de paranoide, pero lo asumo como viene y no lo disimulo. Pero el problema central es que somos nosotros mismos nuestros propios invasores y ello no se trata de ciencia ficción.
Si tomamos por ejemplo al celular, un gran invento por cierto, pero al mismo tiempo es una maquinita que de algún modo quiere o pretende manejar nuestras vidas, invadiendo nuestro tiempo con mensajes que invitan a concursos, promociones,etc y tambien saquean nuestros bolsillos.
Tambien el teléfono fijo es una aparato que suena a cualquier hora y nos hace propuestas casi impuestas de cosas que tal vez no nos interesen.
El señor televisor ha adoptado la costumbre de subir por sí mismo el volumen en el momento en que pasan los avisos para obligarnos a escucharlos sin mas.
Ni hablar de los habladores propagandistas que cortan tu día y que pretenden que los escuches.
O aquél que sin la menor conciencia o respeto, llamó un domingo para hablar de negocios en el momento en que estás reunido en la mesa familiar.
O aquella llamada que te propone ganarte un auto justo a la hora en que casi te encuentras contando corderitos.
O esas inoportunas interrupciones de tu vida íntima, que ni siquiera tiene en cuenta de que vos tenés pudor y libertad.
En fin, los ejemplos desfilarían sin parar si uno quisiera; pero no merecen que uno pierda el valioso tiempo de la vida, ni ceder tu propio territorio privado hablando de ellos.
La interrupción se ha convertido en una verdadera adicción.He notado que muchos no pueden vivir si ella, tanto en forma pasiva como activa, como sujeto u objeto.
Hay mil maneras de invadir o dejarse invadir, de las cuales se ha perdido conciencia en forma casi total.
Hay tambien un reclamo casi generalizado de LOGRAR EL PROPIO ESPACIO. Hay como una sensación de ahogo y de anulación de la personalidad, la creatividad.
El punto está en no escapar. Lograr la propia libertad interior es todo un desafío. Encontrar el enfoque y sentido a NUESTRO AHORA. Meditar, hablar y pensar lo necesario; ni de mas, ni de menos.
El propio espacio está dentro de uno mismo. Tenemos que saberlo cuidar. Que no lo invadan. Y si lo intentan, ignorarlos con tolerancia, sin lograr alterarse; ellos tambien son víctimas...
¿No se sienten invadidos de algún modo? Confieso que en ese aspecto tengo un cierto grado de paranoide, pero lo asumo como viene y no lo disimulo. Pero el problema central es que somos nosotros mismos nuestros propios invasores y ello no se trata de ciencia ficción.
Si tomamos por ejemplo al celular, un gran invento por cierto, pero al mismo tiempo es una maquinita que de algún modo quiere o pretende manejar nuestras vidas, invadiendo nuestro tiempo con mensajes que invitan a concursos, promociones,etc y tambien saquean nuestros bolsillos.
Tambien el teléfono fijo es una aparato que suena a cualquier hora y nos hace propuestas casi impuestas de cosas que tal vez no nos interesen.
El señor televisor ha adoptado la costumbre de subir por sí mismo el volumen en el momento en que pasan los avisos para obligarnos a escucharlos sin mas.
Ni hablar de los habladores propagandistas que cortan tu día y que pretenden que los escuches.
O aquél que sin la menor conciencia o respeto, llamó un domingo para hablar de negocios en el momento en que estás reunido en la mesa familiar.
O aquella llamada que te propone ganarte un auto justo a la hora en que casi te encuentras contando corderitos.
O esas inoportunas interrupciones de tu vida íntima, que ni siquiera tiene en cuenta de que vos tenés pudor y libertad.
En fin, los ejemplos desfilarían sin parar si uno quisiera; pero no merecen que uno pierda el valioso tiempo de la vida, ni ceder tu propio territorio privado hablando de ellos.
La interrupción se ha convertido en una verdadera adicción.He notado que muchos no pueden vivir si ella, tanto en forma pasiva como activa, como sujeto u objeto.
Hay mil maneras de invadir o dejarse invadir, de las cuales se ha perdido conciencia en forma casi total.
Hay tambien un reclamo casi generalizado de LOGRAR EL PROPIO ESPACIO. Hay como una sensación de ahogo y de anulación de la personalidad, la creatividad.
El punto está en no escapar. Lograr la propia libertad interior es todo un desafío. Encontrar el enfoque y sentido a NUESTRO AHORA. Meditar, hablar y pensar lo necesario; ni de mas, ni de menos.
El propio espacio está dentro de uno mismo. Tenemos que saberlo cuidar. Que no lo invadan. Y si lo intentan, ignorarlos con tolerancia, sin lograr alterarse; ellos tambien son víctimas...
lunes, 26 de abril de 2010
HEROÍSMOS
Era un pibe de unos 15 o 16 años. El gatito estaba subido a la punta de un alto pino que había en mi casa. Sus maullidos se escuchaban desde lejos. Yo los interpretaba como pedido de auxilio. En un arranque de imaginación superheroica trepé hasta arriba canchereando ante mis hermanos. Un poco haciendo alarde de que la vida del felino dependía de mi. En efecto, mi ego bastante desarrollado, sumado a la fantasía, me hizo creer que lo había salvado.
Hace pocos días, después de tantos años; trajimos una gatita para que se ocupara de ahuyentar o cazar a las lauchas, a cambio de caricias y esas cosas. Resultó ser muy vivaz y normal. Con el agregado detalle de que le encanta salirse de la casa y subirse a los árboles que hay en la vereda. Ya una vez "la rescató" mi hijo de 18 y en una segunda vuelta, haciendo gala de mis antecedentes, ya que mantuve bastante mi habilidad, trepé yo para "auxiliarla"; hasta que, en la tercera oportunidad. reflexionando un poco, la dejé en el árbol para ver que hacía. La muy felina me sorprendió al verla que después de "llorar" un tiempo, estirando las patitas delanteras se bajó sin ninguna dificultad.
Quedó demostrado. No hay tal héroe. La naturaleza provee a los gatos de la habilidad que necesitan.
Los humanos nos creemos necesarios cuando no lo somos. Hacemos cosas tontas e innecesarias, creyéndonos los salvadores...
Hace pocos días, después de tantos años; trajimos una gatita para que se ocupara de ahuyentar o cazar a las lauchas, a cambio de caricias y esas cosas. Resultó ser muy vivaz y normal. Con el agregado detalle de que le encanta salirse de la casa y subirse a los árboles que hay en la vereda. Ya una vez "la rescató" mi hijo de 18 y en una segunda vuelta, haciendo gala de mis antecedentes, ya que mantuve bastante mi habilidad, trepé yo para "auxiliarla"; hasta que, en la tercera oportunidad. reflexionando un poco, la dejé en el árbol para ver que hacía. La muy felina me sorprendió al verla que después de "llorar" un tiempo, estirando las patitas delanteras se bajó sin ninguna dificultad.
Quedó demostrado. No hay tal héroe. La naturaleza provee a los gatos de la habilidad que necesitan.
Los humanos nos creemos necesarios cuando no lo somos. Hacemos cosas tontas e innecesarias, creyéndonos los salvadores...
lunes, 19 de abril de 2010
FANTASÍAS
Había una vez un chico chiquito, que sentado en una piedra junto a un árbol comenzó a llorar sin aparente explicación, en silencio y con suspiros entrecortados.
Una de las lágrimas se echó a rodar por el asfalto hasta que cayó en una alcantarilla y se encontró con un mundo de ratones.
Éstos, muy alborotados, se sintieron en un primer momento algo invadidos; hasta que se animaron a preguntarle: ¿quien eres? ¿de dónde vienes?
--vengo de un niño triste.
¿un niño triste? ¿eso que es?, le dijeron ya sin temor
--un niño es un humano pequeño
¡eso ya lo sabemos! pero ¿que es triste?
--triste es como una fabriquita que nos produce a nosotras y nos echa a rodar, dijo la lágrima un poco sonrojada
¿y para que hacen eso?
--y tal vez para buscar sonrisas
¿sonrisas? ¿que son esas?
--son esas que a los chiquitos los hacen bailar de contentos...
Entonces...como un rayo los ratoncitos formaron una ronda gigante y comenzaron a bailar y saltar. Y con ello hicieron un paquete de alegría y se lo dieron a la lágrima para que pegase la vuelta y se lo llevara al chico chiquito y de ese modo, no llorase mas...
llevo conmigo adentro un niño que mira alrededor y no para de llorar. Tal vez las personas humanas superen algún día a los ratones...
Una de las lágrimas se echó a rodar por el asfalto hasta que cayó en una alcantarilla y se encontró con un mundo de ratones.
Éstos, muy alborotados, se sintieron en un primer momento algo invadidos; hasta que se animaron a preguntarle: ¿quien eres? ¿de dónde vienes?
--vengo de un niño triste.
¿un niño triste? ¿eso que es?, le dijeron ya sin temor
--un niño es un humano pequeño
¡eso ya lo sabemos! pero ¿que es triste?
--triste es como una fabriquita que nos produce a nosotras y nos echa a rodar, dijo la lágrima un poco sonrojada
¿y para que hacen eso?
--y tal vez para buscar sonrisas
¿sonrisas? ¿que son esas?
--son esas que a los chiquitos los hacen bailar de contentos...
Entonces...como un rayo los ratoncitos formaron una ronda gigante y comenzaron a bailar y saltar. Y con ello hicieron un paquete de alegría y se lo dieron a la lágrima para que pegase la vuelta y se lo llevara al chico chiquito y de ese modo, no llorase mas...
llevo conmigo adentro un niño que mira alrededor y no para de llorar. Tal vez las personas humanas superen algún día a los ratones...
lunes, 12 de abril de 2010
BEBITOS
Todavía recuerdo cuando compramos el moisés. Así se llamaban esas cunas de mimbre para poner a los bebés. Lo pinté y Adela lo adornó y equipó con simpleza. Lo tenemos bien guardado por si llega a necesitarse para otro nieto.
Las panzas eran enormes. La ecografía casi ni se conocía. Todavía algunos fantaseábamos con no querer saber el sexo hasta que naciera. ¿Qué cosa no?. Bueno a decir verdad, esa expectativa no nos hacía nada mal.
En esos tiempos estábamos entre los primeros en los que el hombre presenciaba el parto. Ella me lo pedía y se sentía mas segura.
Entonces pude ver nacer a mis hijos. Yo que apenas sentía las pataditas desde afuera; no podía imaginar la experiencia que estaba por vivir.
Somos tantos los que tenemos el privilegio de vivir una experiencia dificil de expresar con palabras.
Se entrecruzan y entrelazan recuerdos cada vez que estoy con uno de ellos, aún ya grandes. Los observo crecer y evolucionar, practicamente mudo en ese aspecto.-
Si se puede definir lo que es tener un hijo, ya desde antes de nacer y hasta siempre...es decir...que es tocar el cielo con las manos. Pese a las inevitables adversidades y efímeras diferencias. Proyectos, debates, emprendimientos y mas, mucho mas.
A pesar de haber perdido uno en el camino a los 24 años con un accidente en el traslado hacia el trabajo. En plena ebullición de ideas que realizar.
Sin embargo, a pesar de todo, creo que los momentos de felicidad, se llevan con los de tristeza, y que todo tendrá un porqué.
Aunque sea dificil de entender...un hijo es tocar el cielo y no hay experiencia que lo supere para los que tuvieron esa suerte...
Las panzas eran enormes. La ecografía casi ni se conocía. Todavía algunos fantaseábamos con no querer saber el sexo hasta que naciera. ¿Qué cosa no?. Bueno a decir verdad, esa expectativa no nos hacía nada mal.
En esos tiempos estábamos entre los primeros en los que el hombre presenciaba el parto. Ella me lo pedía y se sentía mas segura.
Entonces pude ver nacer a mis hijos. Yo que apenas sentía las pataditas desde afuera; no podía imaginar la experiencia que estaba por vivir.
Somos tantos los que tenemos el privilegio de vivir una experiencia dificil de expresar con palabras.
Se entrecruzan y entrelazan recuerdos cada vez que estoy con uno de ellos, aún ya grandes. Los observo crecer y evolucionar, practicamente mudo en ese aspecto.-
Si se puede definir lo que es tener un hijo, ya desde antes de nacer y hasta siempre...es decir...que es tocar el cielo con las manos. Pese a las inevitables adversidades y efímeras diferencias. Proyectos, debates, emprendimientos y mas, mucho mas.
A pesar de haber perdido uno en el camino a los 24 años con un accidente en el traslado hacia el trabajo. En plena ebullición de ideas que realizar.
Sin embargo, a pesar de todo, creo que los momentos de felicidad, se llevan con los de tristeza, y que todo tendrá un porqué.
Aunque sea dificil de entender...un hijo es tocar el cielo y no hay experiencia que lo supere para los que tuvieron esa suerte...
miércoles, 7 de abril de 2010
CON TODO RESPETO POR LA VIDA
Si alguno de ustedes piensa como yo, le sugiero ingresar a la siguiente página
www.contraelaborto.com.ar/manifiesto.asp
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