miércoles, 10 de agosto de 2011

PARAISO

La viejita de ojos dulces pero de mirada triste estaba muriendo.
Adelante de ella, desfilaban todos los recuerdos juntos, pero tenía la capacidad de sentirlos uno por uno. Todas las personas y situaciones con que compartió su vida pasaban frente a ella.

Parados cerca de su lecho, estaban los que la amaban y tambien los que especulaban con su herencia.

Ella tenía el espíritu muy lejos de allí. Las huellas de su cara no engañaban su historia transcurrida.

Mantenía serenidad en su rostro y miraba a su alrededor con ternura impactante.



Un nenito muy sincero le tomó la mano y pleno de amor, con voz baja le preguntó al oido si tenía MIEDO DE MORIR.

Ella le contestó con voz pausada... "no hijo....miedo no, lo que tengo es una gran curiosidad"


Al ratito expiró con una gran sonrisa.

9 comentarios:

maria cristina dijo...

Qué mejor expectativa para entrar al más allá no? Esta viejita está yéndose en paz, ojalá todos pudiéramos hacerlo en nuestro momento.

Gla dijo...

Yo le tengo más miedo a la muerte de los que amo que a la mía... Tengo la certeza de que existe el reencuentro en otra dimensión pero me asusta seguir viviendo sin mis seres queridos,,,

magu dijo...

hermosísimo, DON LAO, en serio

Lao dijo...

maria cristina. ojalá todos pudiéramos llegar como la viejita. Es un caso real como habrán tantos otros

Lao dijo...

Gla. es cierto lo de los seres queridos, doy fe. Con respecto a la muerte de uno mismo, me parece que no hay que pensar mucho, ya que a su momento recibiremos los elementos que necesitamos.

Lao dijo...

Gracias MAGU, se que lo decís en serio.

Abuela Ciber dijo...

No se...me has hecho llorar, bueno si pienso igual, y con serenidad espero.....

Pero mientras tanto aprovecho estos momentos para dar todo lo que pueda, risueñamene te pregunto, que es ¿Herencia? ja ja

Cariños

Lao dijo...

Abuela Cyber. Noto que das todo lo que puedes y aprecio siempre la profundidad de tus reflexiones.Un beso lleno de cariño.

Alejandro Kreiner dijo...

Pienso que en el momento de morir también muere la curiosidad.

Saludos.