viernes, 16 de octubre de 2009

HABAS

Éramos todos tan chicos, no me acuerdo hasta cual de mis hermanos había nacido; ya que llegamos a diez en total. Todas las cabecitas se asomaban en la camioneta rastrojera con acoplado. Manejaba mi viejo y junto a él mi mamá. Estábamos en el mar y quizo atravesar la parte baja de los médanos para llegar a la playa, pero ahí nomás quedó encajada.
Enseguida apareció una cuadrilla de hombres que estaba como esperando, equipados con palas, sogas y otras cosas. Por unos pesos y sin mucho esfuerzo nos sacaron. Nos fuimos y ellos quedaron esperando al siguiente auto que le sucediera lo mismo. Se ocupaban de hacer una gauchada, como decimos en Argentina. Lo cual significa dar una mano sin interés de retribución (¿?).


Hace unos años se quedó un automóvil frente a casa, que está implantada sobre una transitada avenida. Se le había pinchado una goma y el conductor no sabía solucionarlo. Era de noche, estaba asustado y nervioso. Estaba medio sacado de los nervios y miedos. Le dije que no se preocupara y le solucioné el problema. Entonces el hombre me ofreció "oro y plaata" por decirlo así, o algun favor en el ministerio en el que él es funcionario importante. Le contesté que me iba a olvidar su nombre; entonces me dió su tarjeta y le contesté irónicamente que la iba a perder. Como diciendo que yo lo ayudaba solamente porque quería hacerlo.


Otra vez andando por la ruta solitaria a mi automóvil se le soltó el caño de escape y pasó un camión de alambradores...¿muchachos me darían un pedazo de alambre que se me soltó el escape?
Allí nomas y sin esperar nada de mí, me dieron lo que necesitaba y pude solucionar un serio problema.
La gente de trabajo, buena y sencilla, siempre es así...da y no espera. Tiene lindo sabor eso.


La buena gente existe en todas partes del mundo y no es ruidosa. La gauchada existe en Argentina. El argentino es como cualquier humano. Solamente que en cualquier lugar habemos de todo...ya que en todos lados se cuecen habas...


























4 comentarios:

Fabia dijo...

Cierto Lao, la buena gente hace menos ruido y la hay en todas partes, y los que hacen ruido por no ser tan buenos tambien, a veces se tiende a poner etiquetas dependiendo de la procedencia de las personas, y no tiene nada que ver, el que es bueno lo es y punto, da igual de donde sea.
Besos.

Lao dijo...

Muy de acuerdo Fabia.Gracias y muchos saludos.

Lembranza dijo...

Gracias a Dios existen, en todas partes Lao. Cuando era pequeña allá en Galicia, cuando había que recoger la cosecha o en la siembra, para los niños era como una fiesta, ya que nos juntábamos muchos vecinos para ayudar unos a otros. Era como una gran familia

Lao dijo...

Lembranza. Eso creo...si uno es bueno
rescata los buenos recuerdos..