jueves, 5 de marzo de 2015

UN RELATO SORPRESA














APORTE  JUEVERO

PROPONE: DOROTEA








            LA  ROSA  EN   LA  TAZA   DE  TÉ


Era uno de esos días en que me encontraba triste y aburrido, había leído todos los libros de la vieja biblioteca varias veces desde la cabeza a los pies y desde los pies a la cabeza. 

La soledad era insoportable esta vez pese a que solía disfrutar de situaciones como éstas en mi caserón sentado en el sillón y escuchando buena música, porque debido a la incapacidad de mis piernas  el frío invierno me obligaba a quedarme pegadito al fuego del hogar.....

Mirando los firuletes dibujados por las llamas en los momentos de las pausas mis pensamientos solían jugar con ellas, las que me transportaban de una a mil historias inventadas para luego volcar en mis escritos..... 

Mi invalidez repentina me había catapultado a la fama como escritor. 
"Es que la mente tiene recursos insospechados" había pensado movido por arranques de optimismo pensando aquello de que "no hay mal que por bien no venga". 




Pero esta vez no entendía bien que me pasaba con el genio porque me había invadido la tristeza tomando implacable posesión de mi persona. 
"Es que la mente tiene esos recovecos" pensaba, de pronto te lleva al hastío sin que te des cuenta haciéndote esclavo de la depresión haciéndote caer en un pozo sin retorno.

Desde el fondo de esa cavidad me costaba asumir que ya no tenía a María junto a mí para atenderme porque había fallecido. 
No quería aceptar esa realidad porque me castigaría yo mismo pensando que era muy egoista porque solo la recordaba por el interés de tenerla para que me hiciera los mimos y atenciones que solía darme.

Pero en una repentina actitud positiva recordé también lo feliz que había sido ella junto a mí y se cruzó por mi memoria el ritual mañanero de llevarle una rosa muy perfumada del jardín, hecho que la llenaba de alegría y emoción.... 

Sutil y suave, su aroma se encargaba de penetrar en lo profundo de nuestro amor haciendo latir agitadamente nuestros corazones enamorados...

No puedo negar que entre esos recuerdos alguna lágrima rodaba por mis mejillas....

Así fue que  acepté y tomé conciencia que lo que me estaba pasando no era aburrimiento sino que la estaba extrañando a María.... María había sido siempre el sostén de mi vida.

Mientras meditaba lo que te estoy contando escuché unos golpes en la puerta que me sacaron del entresueño. 

Tomé las muletas para acudir al llamado pensando en que "se sabe bien que los inválidos como yo tardan en atender y si era algún conocido tendría paciencia en esperar". 

Escuché mientras me acercaba, el galope de un caballo que se alejaba de la casa y eso me hizo deducir que obviamente se trataba de algún desconocido, pero un poco por curiosidad y otro tanto por no desperdiciar el esfuerzo invertido en haberme levantado del sillón igualmente caminé hasta la entrada.

Al abrir la puerta sosteniéndome del postigo observé que habían dejado un pequeño paquete de formato cúbico, lo tomé entre mis manos apoyando mi cuerpo sobre la pared y lo abrí trabajosamente encontrando que adentro tenía una hermosa taza de té de porcelana buena con una linda rosa dibujada en el fondo igualita a las que crecían en el jardín, de las mismas que yo le daba a María....



Me preparé una rica infusión que resultó estar tan bien perfumada como aquellas rosas..... y pensaba que "la vida te trae esas cosas inesperadas" 

Dejé de sentir tristeza para invadirme de alegría a partir de entonces....

Diariamente bebo ese té que me mandó María, como pensaba yo....

Cuando miro las figuras de las llamas mi mente viaja y salen lindas historias que el papel se encuentra esperando....



                                         Lao  Paunero

24 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Había una rosa en la taza de te, efectivamente. Muy especial para ayudar al escritor. Y pudo haber sido ella, quien más podría haber sido.

José Vte. dijo...

Querido Lao, has escrito una historia emotiva, con un fondo de realismo mágico que tiene algo que conmueve. Sin duda esa taza la enviaba María para que su recuerdo inspirara nuevas cuartillas.

Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Apreciado Lao, he disfrutado enormemente tu relato con toda esa magia de ternura que le supiste imprimir de tan bella manera.
Te dejo un abrazo anisado.

Luciano Doti dijo...

Los milagros suelen presentarse de esa manera.

Ester dijo...

Hasta que no lo vemos no creemos en los milagros, un relato tan dulce y aromático como tu taza de té. Un abrazo

Pluma Roja dijo...

Verdaderamente un relato sorpresivo. Un cierre inesperado.

Saludos cariñoso Lao.

Dorotea dijo...

Gracias, Lao, por participar y recordarnos que la esperanza y la ilusión muchas veces solo necesitan un toquecillo mágico para reavivarse como las llamas de la chimenea. Emotivo y entrañable tu relato. Un abrazo

Montserrat Sala dijo...

Seguro que ese té te conforta más que todos los otros brebajes que tomas. Y es que la fé mueve montañas y esta te lo ha mandado ella sin duda alguna. A mi me parece que: No hay bién que por mal no venga.
Saludos!!!

Alfa Fon-Amor dijo...

Un relato con mucho contenido,abrazos

G a b y* dijo...

Pues sí... una linda y tierna historia con un fuerte aroma a amor, misterio y nostalgia. Nos atrapas y nos vas llevando lentamente a un final emotivo e inesperado. Despierta curiosidad!
Besos mi amigo! Y lindo fin de semana!
Gaby*

Carmen Andújar dijo...

Lindo relato. Hay cosas que nos recuerdan a personas, y olores. Por eso ese te y esa rosa detuvo la tristeza por un instante.
Un abrazo

San dijo...

Que bonita historia hilada al título que proponía Dorotea.
Un abrazo Lao.

Cristina Piñar dijo...

Una bella historia, muy bien narrada y con un bonito final. Esa taza, con esa rosa y la vuelta de la inspiración pérdida... besos

Neogéminis Mónica Frau dijo...

hubiese jurado que te había dejado ya comentario... quizás lo dejé desde google... reitero mi felicitación por la resolución de tu reto.
=)

rosa_desastre dijo...

Un té con sabor a ternura para disfrutar del recuerdo.
Un beso

maria cristina dijo...

Ah! Esos momentos inesperados en que todo se reanima nos devuelven la paz, un abrazo Lao!

Pepe dijo...

Tras toda una vida juntos, la ausencia de la compañera tiene que doler lo indecible. Entiendo la depresión y la apatía. Esa taza con la rosa impresa al fondo, dejado de una forma diría que mágica, bastó para devolverle en parte la ilusión de vivir, avivando el recuerdo de su amada diariamente.
Un fuerte abrazo, Lao.

Max Estrella dijo...

Buena historia...emotiva y llena de segundas lecturas...con poso como una buena taza de te
un abrazo

Charo dijo...

Una bonita historia Lao, el recuerdo de su amada en la taza de té le hará sobrellevar la situación un poco mejor.
Un beso

Susurros de Tinta dijo...


Curiosa forma de comenzar un relato dentro del relato “Mientras meditaba lo que te estoy contando…” ya me has atrapado, estoy ya ahí observando como te levantas trabajosamente para abrir la puerta, que genial manera de comenzar un relato! Es verdad que la vida nos regala pequeñas cosas que nos hacen felices si somos capaces de apreciarlas y disfutarlas. Vale, vale, ya vuelvo a mi sillón y te dejo ahí contemplando las llamas de donde “salen lindas historias que el papel se encuentra esperando....”. Definitivamente eres un genio, has encontrado la forma de unir realidad y sueño en un mismo tiempo y espacio, de meterme en él así como quien no quiere la cosa, suavemente… perfecto, me parece sencillamente perfecto el tiempo y el modo de este relato! Miles de besossssssssssssss

Conchi dijo...

Estupendo tu relato Lao, María puso la taza ahí para hacerte la vida más feliz cada vez que tomas un té aromatizado con su recuerdo.
Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Hermoso Lao, realmente acuna muchos sentires, que tantos seres en soledad viven.
Cariños y excelente semana

P MPilaR dijo...

Cuánta dosis de emoción pero también de ternura en este relato, imaginativo cien cien

Abrazo, Lao

P MPilaR dijo...

Cuánta dosis de emoción pero también de ternura en este relato, imaginativo cien cien

Abrazo, Lao