martes, 24 de diciembre de 2013

APORTE JUEVERO - cuento de navidad















a propuesta de MATICES




"Un cuento de Navidad"

















 EL INCRÉDULO  (con connotaciones de realidad)















Hace mucho de lo que les cuento. Había sido uno de los peores y mas difíciles años. Tal vez la realidad aparente me había vendado los ojos y no me daba cuenta del mensaje que había detrás de todos los padecimientos que se habían acumulado.

Me eduqué de una manera en la que tenía que entender los acontecimientos en positivo, pero igualmente estaba viendo todo negro.


Ese 24 de diciembre tendría que trabajar hasta el mediodía  a pesar de ser víspera de Navidad. Pero no me importaba mucho, me había levantado con "la pata izquierda" y en protesta con el mundo, con la gente y hasta con puerta que golpeé al salir.........

Mi sueño, pesado e inquieto esa vez, hacía que mi Fe se hubiese derrumbado vaya a saber porqué suma de sucesos que ni siquiera recordaba claramente....... pero la pregunta que circulaba en mi cabeza era ¿DONDE ESTÁS DIOS? .....No lo encontraba ni sentía por ninguna parte.....¿estás realmente? ¡Dios! 
En casa no había mostrado a nadie mi estado de ánimo y todo estaba listo para la llegada del consabido Papá Noel; total con la tarjeta mágica, la todopoderosa tarjeta de crédito haría que no faltaran ni el arbolito, los dulces, regalos y todo lo que, superficialmente haría que los chicos sonrieran..... "¿que le hace una mancha mas al tigre?" pensé pensando en la plata que se amontonaría para financiar....

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Cuestionando con bronca en donde se encontraría ese Dios que tanto había aprendido, monté en mi bicicleta un poco precaria, había tenido que vender el auto para saldar deudas por salud de uno de mis hijos y comencé a pedalear bajo el calor típico de mi región para esas fechas.....protestando y preguntando ¿Dios donde estás?.... ¿estás?......

Llegué cansado a esa casita sencilla en medio de la villa y llamé tratando de poner buena cara para realizar mi trabajo; "¡claro! ¡un asistente social debe poner mucha sonrisa!", me dije con una alta dosis de sarcasmo y angustia.

Salió el padre de familia a atenderme, se llamaba Francisco casualmente, y me sorprendió con un nada usual gran abrazo como hacía mucho que no recibía e inmediatamente me acercó un vaso de agua con el mismo afecto. Mi mente no asimiló facilmente esa actitud ya que no mediaba ninguna necesidad práctica que lo llevara a tener que actuar de ese modo; pero se trataba  de un acto espontáneo y simple, solamente actuó así porque así lo sentía y así lo quería. Cuando noté la sencillez de ese acto sentí una onda especial. No te puedo explicar el sacudón interior que me produjo ese afecto simple y directo que este hombre demostró al recibirme.

ERA EVIDENTE QUE EN UN MUNDO TAN COMPLEJO, ME ESTABA HACIENDO FALTA ALGO ASÍ, QUE NI YO MISMO LO NOTABA....

Desde el fondo aparecieron corriendo los chicos de la manera en que actúan los niños de verdad. Me rodearon y miraron la bicicleta con el interés natural de los pequeños pobres y la inspeccionaron como perritos y uno de ellos notó que tenía una sola manopla, que es lo que recubre el manubrio de las bicis; entonces simple y espontáneamente pegó la vuelta y volvió ligero hacia el fondo, desde donde trajo entusiasmado otro implemento igual al que faltaba, lo había encontrado trabajando con su papá de cartonero, ya que ese era su oficio (ya me había contado que prefería ese trabajo para estar mas cerca de sus hijos, ganando lo mismo que en la panadería).

El chiquito colocó la manopla faltante con un desborde de entusiasmo, interés, y alegría tal que no te puedo explicar con palabras el tembleque interior que me produjo...


ERA EVIDENTE QUE EN UN MUNDO TAN COMPLEJO, ME ESTABA HACIENDO FALTA UN POCO DE AMOR.....



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En la despedida nos saludamos con un enfático y recíproco ¡Feliz Navidad!
....lo que provocó que el tembleque y el sacudón, a esa altura se hubieran centuplicado.......

A tal punto fue la emoción que a cierta distancia, bajo los árboles, me tuve que detener porque no podía continuar pedaleando; había algo que no me dejaba seguir.....
Se me cruzaron los malos sueños y malos humores que había tenido desde antes de salir en la bicicleta y de la pregunta que me había hecho de "¿donde estás Dios?"....... 
Ahí nomás entró la respuesta adentro de mi persona tan complicada hasta ese momento  en que las cosas cambiaron de color.

Te digo la verdad, se me salieron las lágrimas.... descubrí que EL está en todas las pequeñas cosas.....si es que uno quiere VERLO.

Llegué a casa muy feliz y el festejo de esa noche no fue simple euforia....¡fue mucho mas que eso!.... 
Claro está, ve el que quiere ver....... solamente ve el que así lo quiere.....



                                     Lao Paunero

19 comentarios:

magu dijo...

LAO
Es así, DIOS está ahí donde hay amor, y donde hay amor, hay nido, hay alegría, compañía y calidez, está como decía ERICH FROMM en el propio CORAZÓN DEL HOMBRE, lo que pasa es qeu nuestro corazón es como una selva, también ahí tenemos oscuridades, sol que nos ciega, plantas venenosas, cocodrilos, ardillas, en el corazón tenemos lo bueno, la verdad, a DIOS en nuestra capacidad de apreciar a la vida, a la naturaleza, a los gestos de ternura, y nuestra gran ambivalencia afectiva también, nuestros miedos, nuestros odios, nuestros celos, y no ver eso de nosotros, querer taparlo con pensamientos positivos, se convierte en algo maníaco si no se dejan al menos aflorar, y reconocer que si, que somos humanos. Luego veremos como transformar eso negativo, eso aparentemente dañiño, es parte d enuestro desafío creativo.
Ayer cuando fuí a pasear a mis perras mestizas de dálmatas, encontre´ otro pichoncito caído, y cuando lo quise levantar vinieron como tres pájaros a atacarme con toda su furia, también atacaron aun gato que lograron echar, volví a poner al pajarito en un escondite (de donde lo sacaron las perras) confiando en DIOS y en su familia de mamá y papá pájaros. Y ver como lo defendían a pesar de ser tan minúsculos (eran gorriones) m pareció algo mágico y milagroso, y ahí también estaba DIOS. DIOS éstá donde queremos hacer el bien, donde queremos dar y lograr amor, a veces resulta difícil pero está

Alfa Fon-Amor dijo...

Abrazo que pases bien amigo,Fiaris.

maria cristina dijo...

Lao, qué hermosa historia, a veces Dios juega a las escondidas, un abrazo grande y Muy Feliz Navidad!!!!!!!!

ibso dijo...

Encantadora historia, tierna, sencilla, humilde como los gestos nacidos del corazón sincero que regala amor sin pretender interes alguno.
¡FELIZ NAVIDAD, amigo LAO!; para ti y para todos los que colman tu corazón.

censurasigloXXI dijo...

Prefiero confiar en la buena gente sin que ninguna divinidad les empuje... cada cual.

Un abrazo, felices días y un cafelito con ron y mucha nata montada.

Esilleviana dijo...

Felicidades! tu historia tiene todo el amor que se necesita en estas fechas. Quiero ver que el amor o la esencia que todas las persona necesitamos está en cada uno de nosotros, "solo hay que querer verlo...".

Feliz navidad en buena compañía

un abrazo

Neogéminis dijo...

"no es rico quien más tiene, sino quien menos necesita"...se podría agregar y quien mejor sabe dar!
=)
Hermosa historia!

Tracy dijo...

Una historia muy navideña llena de guiños a la bondad y al amor.
Feliz Navidad Lao.

casss dijo...

Tu relato, me llena de fe, en lo que quiero creer y está a mi alrededor. Todo lo que nos provoca confianza, esperanza y generosidad, hay que cargarlo en el corazón.
Un fuerte abrazo, Lao, en estas tierras cálidas en tiempo de Navidad.

Juan L. Trujillo dijo...

Es que eso es Dios: el abrazo y el vaso de agua del que nada tiene, la sonrisa de un niño, que es capaz de dar lo que le falta.
Y tus lágrimas, debajo de un árbol perdido en el camino.
Donde no está, es en el bordados dorados de los oficiantes, ni el repujado sagrario de pan de oro. Ni en los tesoros de las catedrales.
Tu lo encontraste en un remoto lugar, donde seguro no llegan las letanías.
Un abrazo.

casss dijo...

Tu relato, me llena de fe, en lo que quiero creer y está a mi alrededor. Todo lo que nos provoca confianza, esperanza y generosidad, hay que cargarlo en el corazón.
Un fuerte abrazo, Lao, en estas tierras cálidas en tiempo de Navidad.

G a b y* dijo...

Una historia que enseña. Tal vez, debemos mirar y apreciar más el entorno, no magnificar nuestros problemas, pues seguro que valdrán el valor que nosotros estemos dispuestos a darle; lo mismo pasa con los pequeños detalles de la vida, cobran importancia y se hacen grande en la medida que estemos que queramos apreciarlos.
Besos amigo y muchísimas felicidades!
Gaby*

Maria Jose Moreno dijo...

Dios es amor, aunque a veces no lo reconozcamos está ahí, en la sonrisa de un niño, en el abrazo de un abuelo, pero también en los momentos tristes en las pérdidas incomprensibles...A veces es dificil encontrarlo porque se disfraza, se esconde y cuando menos lo esperas, ahí está a tu lado, al mío...¿Es verdad esto? Por lo menos yo quiero creerlo.
Un beso

Montserrat Sala dijo...

tus historias Lao están llenas de amor
son diferentes y humanas como vividas en primera persona. Me haces leer mucho pero siempre me compensa.
Un abrazo amigo

Juan Carlos dijo...

Creo que mirando bien podemos encontrar lo divino en las personas, especialmente en esas tan auténticas de las que hablas.
Abrazos y felices fiestas.

Pepe dijo...

Quiero ser honesto y por tanto no puedo refrendar en mi persona la fé que a tí te conmovió y de la cual ando alejado. Sin embargo sí que creo firmemente en la bondad de las personas, en la solidaridad que normalmente anda del lado de los más desfavorecidos, y en tantas cosas que sí que están contenidas en esa doctrina que nos habla del Dios de los cristianos. Sólo te digo Lao desde el máximo respeto que no es necesario creer en Dios para amar al prójimo.
Un fuerte abrazo.

Alfredo dijo...

Lo llevabas dentro Lao y solo necesitabas el estímulo y la buena disposición de la gente a tu alrededor para sacarlo a pasear.
Es, efectivamente en esas pequeñas cosas y en esas sencillas personas donde se manifiesta de verdad ese sentimiento de paz y solidaridad. Ese día viste a Dios.
Abrazos

Misterio Azul dijo...

Un placer leerte, Lao

son las pequeñas cosas las verdaderamente importantes...

Muchos besos.

Charo dijo...

Una historia preciosa Lao a veces uno solo tiene que mirar a su alrededor para encontrar lo que busca.
Un abrazo