lunes, 25 de noviembre de 2013

EL CEMENTERIO















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adhesión juevera

ante propuesta de Charo

en su blog ¿quieres que te cuente?









Podríamos hacer viajar a Doña  Cháchara en muchos ámbitos, costumbres y estilos diferentes con respecto a los cementerios y modalidades adjuntas a ellos.A los cuales también los podemos llamar camposantos, necrópolis o de alguna otra manera que se encuentre por allí en múltiples escritos vinculados.

Por ejemplo en la Ciudad de La Plata, cabecera del partido donde me encuentro radicado, en la actualidad no son tantas las personas que concurren al cementerio principal o público de la zona; podría decirse que son pocos los que asisten a honrar a sus muertos y generalmente suele ser uno o dos de la familia los que lo hacen asumiendo tácitamente la representación de los demás. Ni aún en los tan de moda cementerios privados, parquizados con lujo, capilla y otras comodidades, se observan las visitas como ocurrían hace algo mas de un siglo.

 Los mas antiguos y memoriosos pobladores suelen contar diversas historias tétricas y misteriosas con respecto a este lugar, como sucede en cualquier otra parte del mundo.

Algunos comentan que en la actualidad se  oye el aleteo de los vampiros, aullidos de lobos y que se cruzan gatos siniestros durante la noche y que el viento hace como si parecieran gritos de fantasmas cuando solo se trata de árboles que están con aparente respeto  reverenciando a los antepasados alojados allí...


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Sin embargo lo sorprendente es que para fines del Siglo XIX y principios del XX la estratificación social estaba bien marcada en ese lugar; como lo reflejan los lujosos mausoleos que todavía se conservan, ya que los "parques privados" aún no existían y la costumbre muy radicalizada en ese entonces era que las visitas asiduas de toda la familia era consideradas un paseo y prácticamente  un evento social,  ya que merendaban y se encontraban allí durante varias horas, aprovechando las ocasiones  los casamenteros de alto nivel social para presentarse, conocerse y flirtear moderadamente; e incluso, sus padres aprovechaban la situación para arreglar matrimonios por "conveniencia".

Eran tiempos en que las mujeres salían poco de sus casas y había que  usar de esas oportunidades.......

Sin embargo, en la ciudad de vez en cuando al oscurecer volaban zapatos desde alguna ventana para ahuyentar a algún "gato" enamorado, el cual era considerado un insolente por esas acomodadas familias, pero visto con bastante simpatía por parte de las doncellas que a escondidas aceptaban a aquel osado aventurero y se las ingeniaban para concretar alguna cita sin que los padres se enteraran....

                         gracias por leer amigos jueveros


                                    Lao Paunero

37 comentarios:

María Estévez dijo...

Muy oportuno, el cementerio...
Un placer Lao...
Saludos

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Gracias por tu adelantada inspiración que sirve de referencia, a quienes tienen que renegar para que surja.

Montserrat Sala dijo...

Es curioso que cuentas sde leos cementerios de 100 o 130 años atràs.Ciertamente los musoleos que se consevan de aquella época,son una uténticas obras de arte. Los hay con esculturas muy notables.

Buena entrada Lao. Saludos amigo

Alfa Fon-Amor dijo...

Los cementerios pocas veces pisados por mi ,mi hija mayor (la doctora)me ha hecho entender despues de la muerte de mi suegro y explicandole a su abuela ,que alli no queda mas que unos huesos de quien fuera esa persona el alma ya no esta.
abrazos amigo buena semana Fiaris.

maria cristina dijo...

Lao, conocía como paseo principal el de la iglesia, no el de los cementerios, una novedad para mí, muchas cosas cambiaron, algunas para bien otras no, en fin, la evolución de la vida, un abrazo!

censurasigloXXI dijo...

Yo quiero un mausoleo con Home Cinema...

Gracias por los datos, genial!

Un abrazo y tu cafelito, compañero.

Leonor dijo...

Hay culturas que celebran grandes fiestas el día de los difuntos, tienen una actitud bien distinta a la nuestra ante la muerte.
Por estos lares se sigue visitando el cementerio a principios de noviembre para recordar a los seres que se han ido y renovar las flores.

Besos

Charo dijo...

Qué interesante tu escrito Lao, me ha llamado la atención lo de que la gente iba a merendar a los cementerios y a cortejar a las chicas!
Gracias por participar. Un beso

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Y es que somos tan humanos....en la vida ...y en la muerte...

Paz

Isaac

YoSueño dijo...

Quería darte las gracias, por tu visita a mi blog, yo solo piso el cementerio el día uno de noviembre. Un SALUDO

magu dijo...

DON LAO
Es cierto, que se perdió la costumbre de ir a los cementerios seguido. Jajaja, con lo de los gatos, se me ocurrió que el alarido de ellos, distraería la atención del vecindario, y daba la oportunidad a que se realizaran encuentros clandestinos (no pecaminosos pero si, a escondidas)
mamá perdió un hermanito cuando era chiquita, y entonces vivió toda su infancia y adolescencia teniendo que ir sábados y domingos bastantes horas cada visita con sus padres y hermano menor a visitar su tumba. Yo no visito las tumbas de mis seres amados pero a mis perros y gatos los tengo a todos enterrados en mi terraza, conmigo, y arriba plantas y flores (de las macetas). Me dio pena lo de este chico FORT, él quería ser velado con sus amigos, fue un crimen que lo hayan dejado solo en el velatorio ¿tan mala y egoista puede ser una familia?. En fin, no lo comprendieron ni en vida ni en su muerte. que descanse en paz. Un abrazo LAO.

Misterio Azul dijo...

Ha sido muy entretenido, un placer leerte.

Montón de besos.

Lola Polo dijo...

Que interesante, no sabìa que los cementerios tuvieran tantos usos antiguamente.

Un abrazo

Lola

Juan Carlos dijo...

Mira por donde he aprendido una utilidad de los cementerios ... y claro, si era uno de los pocos lugares donde se podía ver a las chicas, ¡lógico!
Me gustó, abrazos.

Auxi González dijo...

Amalgamas en tu texto las reflexiones y la historia privada de estos santos lugares que atraen y desagradan a partes iguales. Muy interesante, Lao.

Sindel dijo...

Lao me encantó tu aporte sobre los cementerios, las cosas que se cocinaban allí antes, esas leyendas urbanas de vampiros y el enfoque que le das.
Un abrazo.

Teresa Oteo dijo...

Los cementerios, como todo, se van adaptando a los tiempos.
Y hasta en la muerte existen clases...
Un beso!

Juan L. Trujillo dijo...

Como digo en mi relato, en mi pueblo en los años 50 el día de los Santos, era como una romería al cementerio.
Había puestos de bebidas, chucherías y las mozas vestían sus mejores galas enlutadas.
Un abrazo.

Framboise dijo...

¡qué interesante! Nunca había pensado que un cementerio pudiese ser un lugar de citas amorosas jajaja
Saludos, Lao.

Lucia M.Escribano dijo...

No se si podría merendar en un cementerio, no siento ningún miedo al frecuentarlos, pero tampoco me paro mucho. Tu relato nos recuerda costumbres ya olvidadas, y nos habla de como era la sociedad en aquellos momentos. ¿ Sabes lo que no me gusta de los cementerios ? Que hasta de difunto te clasifican por la pasta, en la entrada los mausoleos...al final las humildes tumbas. Resulta irónico.
Besos amigo Lao.

G a b y* dijo...

Un muy buen aporte Lao, que nos interna un poco en la historia y las costumbres pasadas. La verdad que los flirteos en los cementerios, me dan un poquito de escalofrío, pero ciertamente la visión que se tenía del lugar, por lo que cuentas, distaba de la que una pueda tener. Pienso en algunos cementerios de hoy, -no los que hoy son parques y lugares de reposo bien cuidados y costosos- y tal vez, sea la apariencia y la falta de cuidado que padecen la que influye en no imaginármelos para nada, en lugares propicios para andar de paseo y sociablizando. Muy interesante tu enfoque amigo! Besos:
Gaby*

Fabián Madrid dijo...

Hay mausoleos que realmente son parte de la historia.
Un abrazo.

Tracy dijo...

Los cementerios tienen para escribir un libro de sus usos, de sus costumbres y de sus leyendas urbanas, tú ya acabas de escribir una parte muy interesante.

Loquita Diplomada dijo...

Interesante la exposición que haces del tema. Me resultan extrañas esas costumbres de encontrarse en los cementerios ya sea para socializar o para los encuentros amorosos.
Un beso

Maria Liberona dijo...

Muy interesante relato que cuenta la historia que también a pasado y tienen los cementerios, me a gustado

Maria Liberona dijo...

Muy interesante relato que cuenta la historia que también a pasado y tienen los cementerios, me a gustado

Alicia Gonzàlez dijo...

Será por mi aprensión a todo lo que se relaciona con la muerte, pero eso de citarse en un cementerio, pufff, conmigo no funcionaría jajjaa. Besote

San dijo...

Hay cementerios que son como parques, con grandes jardines, no me extraña que se dieran cita, pero como dice Alicia, yo creo que poco pasearia por ellos. Interesante tu historia, siempre se aprende Lao.
Un abrazo.

Neogéminis dijo...

Es cierto, al menos esa también es mi percepción, actualmente casi nadie va ya a los cementerios más allá que en los entierros, obvio. Te diré que hace bastante acompañaba a mi mamá a visitar las tumbas de mis abuelos y les llevábamos flores, cosa que ahora ni eso...con el temor por el dengue, son poco los cementerios que aún permiten floreros con agua!

Un tema muy escabroso nos han propuesto para esta semana, pero veo que como siempre entre los jeuveros, hay para todos los gustos!
=D

Toni dijo...

Los cementerios se están convirtiendo en simples almacenes de cadáveres. Con la de posibilidades que tienen.

Un abrazo Lao!

Alfredo Cot dijo...

Y es que, en la noche, amigo Lao, todos los gatos son pardos y en todos los cementerios pululan las almas en pena, y esto, el viento, las ramas, los pájaros... lo saben.
No hay que tomárselo a broma, ellos no se equivocan.

Abrazos

rosa_desastre dijo...

Con este grupo variopinto de "escritores" se aprende mucho de las costumbres de cada país. Curioso lugar de citas es un cementerio, pero hay que dejar el miedo a un lado. Los de allí no molestan a nadie.
Besos

casss dijo...

Tu introducción tan interesante, desemboca en un relato que lo resulta aun más. Y bueno.. cuando no hay pan... El ingenio amoroso resulta una referencia entretenida para un tema árido. Lograste sacarnos un buena sonrisa con tu historia costumbrista. Qué interesante resulta estudiar el comportamiento humano...

besos y buen domingo

Alberto V. dijo...

Muy buena tu descripción retrospectiva sobre la forma en que la gente se relacionaba con los muertos. Una gran pulcritud en tu escritura. Todo un maestro.

Un abrazo

Esilleviana dijo...

Qué curioso! cómo ha cambiado la situación. Ahora las chicos y las chicas se conocen y hablan entre ellos a través de la redes sociales, vía internet en una realidad virtual... casi más que en un cara a cara.

un abrazo :)

casss dijo...

hOLA LAO. Me gustaría comunicarme contigo. Mi mail: elbalcondecas@gmail.com

ya te cuento...gracias

casss dijo...

Como no he tenido respuesta en mi mail, a mi comentrio anterior, te consulto por si puedo utilizar tu foto del avatar para imagen juevera de la próxima convocatoria?

espero tus noticias.

saludos