miércoles, 30 de octubre de 2013

HISTORIAS DE TERROR





















LA MUERTE ME ESTÁ VISITANDO









aporte juevero












ante la propuesta de 
TERESA CAMESELLE














Jamás tuve miedo a la muerte hasta que su fantasma comenzó a rondarme desde hace un tiempo, siendo que a partir de allí mi vida cambió.
Al levantarme encontraba la puerta sin llave pero la volvía a cerrar en sus tres cerrojos con las tres grandes llaves de hierro forjado, hechas por los tres más hábiles e inteligentes cerrajeros que se conocen.

A pesar de eso, la puerta volvía a aparecer con las cerraduras abiertas.Muerto de miedo había perdido el sueño placentero que solía tener.
En aquellos tiempos vivía solo y no encontraba explicación alguna a algo tan sospechoso.

No podía dormirme por la preocupación de que alguien debería merodear por la vivienda y dejase abierta la puerta, expuesta mi persona vaya uno a saber ante que misterioso intruso.

Soñaba para colmo de males, con homicidas, muertos degollados, acuchillados, chorreando sangre por el pasillo y otras cosas parecidas, sumergido en un mar de pánico irrefrenable.Con tanta pesadilla, me despertaba sobresaltado y con gran temor por la presencia sospechosa de alguien en mi casa que podría matarme y me imaginaba despedazado.

Hasta una de las veces corrí a manotear la puerta desesperado y alguien me tocó el hombro y exclamó "¿estás loco, porqué sacudís la manija de la puerta?"

Era mi esposa....no habían tales cerraduras y lo estaba soñando... no vivía solo....ni habían abierto la llaves ninguna mano misteriosa.....

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Creido que todo había terminado y que había superado ese miedo a caer en manos de la muerte, pero....en los  días subsiguientes y durante mucho tiempo volví a tener otros sueños que me hacían despertar sobresaltado. Uno con tres gatos negros que empujaban la puerta y entraban en la habitación; a éste no le hice mucho caso y casi que me da vergüenza mencionarlo porque con gatos negros sueña cualquiera y resulta muy cursi, no me sirve para cancherear en el "internesssss". Otro resultó ser que tres golpazos de ventana empujada violentamente por el viento precisamente a las tres de la mañana durante tres sucesivas noches; este si que se lo conté a medio mundo, no por llamar la atención sino para sentirme un poco acompañando y aliviar el susto, a pesar de que disimulaba ese temor. 
Ni que hablar del sueño que hizo que se pararan sobre mis naríces mordisqueándome tres ratas asquerosas todas las noches durante tres meses; ésta onírica experiencia llegó al colmo llevándome a un estado de alteración tal que me puso de psiquiatría.......

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Bueno, pasaron luego varios días y prácticamente me encontraba olvidado de aquéllos asuntos hasta que  de pronto e impensadamente tuve un sueño muuuy inquieto y el peor susto que me pegué fue cuando me despertaron mis tres esposas a la vez y a los gritos.

Pero lo peor de lo que tuve que soportar, fueron los tres palazos que recibí en cada una de mis tres cabezas, que cada una de éstas mujeres me propinaron exigiéndome explicaciones por la presencia de las otras dos. Encima de eso, tuve que comerme tres acciones judiciales con sus sentencias respectivas de abultadas multas y tres años de cárcel por cada una.

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Aquí me tienen, nueve años después, presa del pánico e internado en el Penal Neuropsiquiátrico... 

Lo malo es que no me quieren dar el alta y nadie me cree....¿ustedes sí?...



                                           Lao Paunero

20 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Creo que se trata de una alteración de la realidad, percibida en esos sueños inquietantes. Por eso, el personaje repentinamente tiene una esposa, luego tres. La internación tal vez sea para callar a un testigo de que la realidad fue otra.

censurasigloXXI dijo...

Pues no sé, pero creo que tenemos una cita en el pabellón central mañana a las ocho....

Un abrazo y un bravo.

Juan L. Trujillo dijo...

Tienes que perdonarme, amigo, pero no es este el tema que resulta mas propicio.
Como siempre, muy bien estructurado y descrito.
Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Esos sueños más parecen pesadillas, las pesadillas se repiten muchas veces. Hasta me hace pensar que el cierre es otra pesadilla.

Me gustó mucho este relato. Muy bien llevado.

Saludos cariñosos Lao.

Dorotea dijo...

Tres aplausos porque me has hecho esperar un final 'gore' y sin embargo resulta ser un guiño irónico. Lo de las tres palizas en cada una de tus tres cabezas me ha parecido por supuesto ninguna buena idea pero muy ingenioso para llevarlo todo a otro campo más allá del onírico.
Un abrazo.

maria cristina dijo...

Muy bueno Lao, ya parecía demasiado delirio! Un abrazo

G a b y* dijo...

Nada debe descartarse, todo es posible, todo es creíble, y nada desechable... sobre todo si sirve de alimento para narrar una historia que bien viste todo su delirio.
Te desearía buenas noches, pero eso imagino, dependerá del sueño que te toque en suerte!
Besos!
Gaby*

Carmen Andújar dijo...

Hombre, es que es muy fuerte todos esos sueños y lo de las tres mujeres, ni te cuento. Mejor esperar en el Neurosiquiátrico, a ver si te arreglan.
Un abrazo

Lucia M.Escribano dijo...

Algunas situaciones ni dejando de soñar se arreglan, aunque unos días de terapia no le vendrían mal a tus tres cabezas.
Besos amigo.

Fabián Madrid dijo...

Si esta historia tiene algo de verdad, yo miraría el número tres en mi vida y el permiso que le estoy dando a alguien en mi vida para entrar. No sé, por decir algo.
Un abrazo.

Alfa Fon-Amor dijo...

El relato esta bueno pero te confieso me da chuchito.brrrrrrrrrrrrr.
abrazo Fiaris

Sindel dijo...

Mmm... te creo o no?
Muy bueno Lao, va empeorando en cada línea, eso es genial!!!
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Yo creo que todo nace del tres, llaves, gatos, ratas, mujeres, cabezas...es la maldición del tres, seguro y te creo, lo veo con mis tres ojos y lo sueño con mis tres cerebros.
Por si me necesitas, estoy en la habitación 3 del tercer piso.
Tres aplausos sonoros y tres besitos.

Pepe dijo...

El protagonista de tu historia "triplica" la tasa de locura necesaria para el ingreso en una institución psiquiátrica, así que bien está donde está, a salvo de sus tres esposas, bajo tres cerraduras (esta vez bien reales).
Prevalece un magnífico sentido del humor en tu "terrorífico" relato.
Un abrazo.

Valaf dijo...

Muy bien llevado tu relato, amigo mío. A mi me ha encantado y eso de las tres mujeres y los palazos me ha hecho comprender eso del internamiento en el Penal psiquiátrico, jajajaja...

Un abrazo

Marilyn Recio dijo...

Muy bueno!!! Cómo me gustan los cuentos de terror.


;o)

San dijo...

Que angustia Lao, pesadilla a pesadilla y a cual peor.Un delirio total.
Besos.

Teresa Oteo dijo...

Bueno, tú no te preocupes que yo te creo... pero ahí estás muy bien, tú quédate ahí tranquilito que ya si eso, paso a visitarte un rato.
Muy bueno!
Un beso!!

magu dijo...

DON LAO
Y, yo que él me quedaría en el psiquiátrico así no le pegan las tres esposas, o la esposa y la suegra y la tía, ¿te imaginás los mormones que tienen cinco esposas y "cinco suegras¡¡¡¡¡¡¡¡¡, Y Ahora que está el matrimonio gay o igualitario, en el futuro un hombre puede llegar a tener DOS SUEGRAS y un nene puede tener "CUATRO ABUELAS MUJERES", es para ¡volverse loco¡ yo preifiero a los ratoncitos, beso nene

Esilleviana dijo...

No sé qué dará más miedo: si enfrentarse a tres mujeres a la vez o a todos los atracadores, fantasmas y gatos negros que puedan deambular por la noche...

un abrazo :))