miércoles, 7 de julio de 2010

MI HERMANO Y YO

Creo que no alcanzaba a darme cuenta de la importancia que tenía para mi vida, la experiencia que estaba por transitar. Y mucho menos mi hermano de once años.
Acababa de terminar el colegio secundario. Estaba sin trabajo fijo, a la búsqueda de ello y por iniciarme en el estudio de una carrera, que todavía no sabía cual. En consecuencia, mi futuro estaba un poco incierto. En realidad, desde chico había hecho varias changas aparte de estudiar, y las dos cosas me gustaba hacer.

El punto es, que haciéndome cargo de mi hermano y con unas pocas indicaciones de mi papá, viajamos hacia el mar. Un lugar llamado Valeria del Mar; con olas verdes, inquietas y hermosas. Escasamente poblado y muy tranquilo en aquel entonces. Hoy constituye un balneario de primera, aunque mas me agradaba como era antes.
No habían casi riesgos. Acampamos en un terreno prestado por un matrimonio muy amistoso; que nos parecían como ancianos aunque no lo eran. Con él hablábamos bastante, le gustaba escribir, inventaba recetas de cocina, le ponía nombre a cada sapo de su jardín.

Pasamos lindos días en el mar, mas de un mes, pescamos, nadamos y nos divertimos.
Excursionamos a lo largo de la orilla, recorriendo hasta unos cincuenta kilómetros de distancia.
Espuma de mar, almejas que se escondían a nuestro paso; gaviotas y sus pichones saltarines.
Por el lateral, hacia adentro, había gran variedad de pinos. Muchos animalitos y aves. Hasta vimos una zorra y ella nos miraba a nosotros. Inventé un juego para mi hermano, llamado "cacería con la vista", consistía en atrapar con la mirada toda imagen que nos impactara.

A pesar de haber tenido la suerte de conocer y visitar el mar desde muy chico, esta experiencia fue muy particular, diría que única para mi historia.

Desde luego que cocinaba, ya que para ello tengo cierta facilidad y buena predisposición.

Muchas veces me gustó estar solo, contemplando atrapado por la fuerza del mar y con un lápiz en la mano, recuerdo haber superado el viento para escribirle algún homenaje. Pero de algún modo se lo llevó la marea y solamente lo conserva mi memoria...


19 comentarios:

Luna. dijo...

He comprobado por mi propia experiencia que el mejor lienzo que existe para plasmar los recuerdos en tres dimensiones es la mente.
Imagen, olor, sonido. Podemos recordar diferentes variantes del mismo momento.
Un saludo!

esteban lob dijo...

Hola Lao:
Suscribo lo que dice Luna.
Celebro tu condición de cocinero, actividad para la que rotundamente no sirvo. Afortunadamente mi hijo enmendó los genes en la materia.

Un abrazo.

Lao dijo...

Luna. Así es, llevo los recuerdos en mi mente desde mi primer infancia.Creo que es tambien importante el manejarse con una memoria selectiva y, con una actitud positiva, aferrarse de los recuerdos que de algún modo nos enriquecen. Dejando hacia un costado los malos recuerdos, ignorarlos en lo posible; solamente tenerlos en cuenta como heridas que construyan. Muchas gracias y muchos saludos.

Lao dijo...

Muchas gracias Esteban. Si tu hijo reivindica, es porque hay algo latente tal vez en vos. Un abrazo y muchas gracias por todo lo que aportas y tu actitud constructiva.

nadasepierde dijo...

Esos momentos compartidos, no se olvidan nunca, y mas si fue así, solos, contando el uno con el otro (mas los vecinos!)que buena experiencia!
un beso

Gla dijo...

La sensación de estar frente al mar es inexplicable, me imagino encima a cargo de su hermano...debe haber sido una experiencia sumamente enriquecedora....Y seguramente para él también un recuerdo imborrable.

Lao dijo...

nadasepierde. Realmente ha sido una buena experiencia, imborrable. Uno de los puntos de unión con mi hermano

Lao dijo...

nadasepierde. Olvidé agradecerte, muchos saludos.

Lao dijo...

Gla. Muchas gracias, como dije, ha sido una experiencia enriquecedora ¡y frente al mar!¡imborrable! saludos

Vaeneria dijo...

Hermoso recuerdo! Que alivio que siempre podremos contar que nuestra memoria. A veces nos fallará, pero, en cierta forma, siempre mantendrá vivos aquellos momentos que realmente nos hicieron sentir vivos (y felices).
Saludos :)

geminis dijo...

lei el blog y me encanto, lindos recuerdos, te sigo y te invito a seguirme en diario de una geminis.
un beso

Caro Pé dijo...

que lindofijar la mirada en el mar Lao

Lao dijo...

Hola Vaeneria, muchas gracias. En reralidad, creo que si mantenemos la mente activa y ocupada la memoria de las cosas del pasado se mantendrá como un jardín de flores bien cuidado
Un beso.

Lao dijo...

Hola géminis. Gracias por venir, me alegro que te guste. Voy a visitarte.
Un beso.

Lao dijo...

Muchas gracias Caro por tus visitas. Muchos saludos desde mi "marea"

Lembranza dijo...

Estar frente al mar es algo espectacular, no se olvida. Conocí el mar cuando tenia 20 años, desde entonces lo considere como parte mía y sigo. Los recuerdos de la infancia también te ayudar a seguir en tu vida de mayor

Francisco Paunero dijo...

ademas todavia el mar sigue haciendo lo mismo.
abrazo.

Lao dijo...

Lembranza. Es cierto, se hace parte de uno. Cada vez que estoy frente a él siento una fuerza renovadora, insustituible. Muchas gracias. Un abrazo.

Lao dijo...

Hola Francisco!! Es cierto el mar sigue estando y es el mismo...por eso me atrae acercarme toda vez que puedo.Me renueva, reconforta,me transporta...no tengo palabras para expresarlo. Muchas gracias!!