lunes, 19 de abril de 2010

FANTASÍAS

Había una vez un chico chiquito, que sentado en una piedra junto a un árbol comenzó a llorar sin aparente explicación, en silencio y con suspiros entrecortados.
Una de las lágrimas se echó a rodar por el asfalto hasta que cayó en una alcantarilla y se encontró con un mundo de ratones.
Éstos, muy alborotados, se sintieron en un primer momento algo invadidos; hasta que se animaron a preguntarle: ¿quien eres? ¿de dónde vienes?
--vengo de un niño triste.
¿un niño triste? ¿eso que es?, le dijeron ya sin temor
--un niño es un humano pequeño
¡eso ya lo sabemos! pero ¿que es triste?
--triste es como una fabriquita que nos produce a nosotras y nos echa a rodar, dijo la lágrima un poco sonrojada
¿y para que hacen eso?
--y tal vez para buscar sonrisas
¿sonrisas? ¿que son esas?
--son esas que a los chiquitos los hacen bailar de contentos...

Entonces...como un rayo los ratoncitos formaron una ronda gigante y comenzaron a bailar y saltar. Y con ello hicieron un paquete de alegría y se lo dieron a la lágrima para que pegase la vuelta y se lo llevara al chico chiquito y de ese modo, no llorase mas...



llevo conmigo adentro un niño que mira alrededor y no para de llorar. Tal vez las personas humanas superen algún día a los ratones...

10 comentarios:

Gla dijo...

Me mataste.....
Creo que nuestro niño interior llora muchas veces por la realidad que nos toca vivir, por el mundo que le estamos dejando a nuestros hijos, pero también sé que el niño que fuimos alguna vez se siente feliz de la persona que logramos ser...

Vaeneria dijo...

A veces los ratoncitos que comparten su alegría son personas a las que tal vez nunca vimos personalmente pero que, de un modo u otro, nos hacen saber que están ahí, dispuestas a darnos un poco de felicidad.
Que nunca se apague la fantasía porque entonces ya no habrá esperanza.
Saludos :)

Anele dijo...

Qué bonito Lao, ojalá fuera así de fácil.
Me gustan mucho las cosas que me inspiran ternura.
Gracias.
;)

Lao dijo...

Gla. Muchas gracias...podemos llegar a ser buenas personas y conservar ese niño lo mejor que esté a nuestro alcance....

Lao dijo...

Vaeneria. Gracias! es que me parece que esos ratoncitos que compartimos deben tener un corazón muy grande. Muchos saludos.

Lao dijo...

Anele. Es cierto lo que decís...pero es bueno conservar la fantasía, la cual tiene un misterioso contenido y enlace con las personas. Muchas gracias a vos.

esteban lob dijo...

Hola Lao:

Creo que son los mismos ratoncitos que llevan un obsequio a los niños, cuando se les cae algún diente.

Un abrazo.

Lao dijo...

esteban lob. Es casi seguro que son los mismos...muy bueno!

Lembranza dijo...

Creo que todos llevamos un niño chico dentro, unos se atreven a sacarlo, otros lo esconden, le da vergüenza mostrar ese lado tan inocente. A mi también me gusta sacarlo fuera. Gracias por este pequeño relato. Un abrazo

Lao dijo...

Lembranza. Muchas gracias por tu aporte. Como verás, tambín soy de la misma idea. Ese niño debe estar a la vista en las ocasiones en que se puede... Un abrazo