viernes, 3 de abril de 2009

PEQUEÑO HECHO MISTERIOSO

Mi esposa Adela y yo, nos fuimos por trabajo; a vivir a unos cuatrocientos kilómetros de donde hoy estamos. Lejos de nuestros pagos, mucho más jóvenes -la mitad de la edad que tenemos ahora- ¡calculele amigo!- y con nosotros, nuestros dos hijos, un él y una ella, chiquititos ellos. La distancia parecía muchísimo mas larga, ya que hace mas de treinta años. Las visitas de familiares eran esporádicas.
Las veces que iban mis suegros por ejemplo, era una fiesta. Todos la pasábamos bien. Por ejemplo él me acompañaba en los viajes de trabajo...íbamos en mi auto atravesando campo, kilómetros y visitando pueblitos.
Lamentablemente Don Tito, así le decíamos, enfermó repentinamente en una de las visitas y mi cuñado tuvo que ir a buscarlo para hacerlo atender por los médicos.
Nosotros desde dónde vivíamos, pasamos mucha angustia, sobre todo Adela, porque no recibíamos noticias, y, cuando las teníamos, no sabíamos si nos decían toda la verdad para no preocupar, como suele ocurrir en estas situaciones. Además, ustedes vieron que con la distancia...todo tiende a aumentarse o distorsionarse.
Entonces, había mucha expectativa y tensión. Precisamente allí, en uno de esos días, cuando salgo a la puerta, encuentro un cartoncito de aviso de telegrama. Qué otra cosa podía ser que algo sobre Don Tito. Entonces lo guardé y a Adela no le dije nada, para no preocuparla, hasta saber. Me quedé entonces con el secreto en la cabeza, hasta que pudiese ir a la Oficina de Correos, en alguna ocasión que se presentara. Dicho sea de paso, era completamente inusual que nosotros recibiéramos un telegrama.
Pasaron unas horas y todavía no había encontrado la excusa para ir. Hasta que suena el timbre y, estando ella lejos de mí, la casa era muy grande, sorpresivamente exclamó gritando........¡EL TELEGRAMA! . Ante lo cual me quedé desconcertado, desorientado y "qué se yo qué"; ya que no le había contado, insinuado, ni sombreado un atisbo de información sobre el aviso que encontré en la puerta. Tuve que disimular y preguntarle "¿de qué telegrama estás hablando?"
ante lo cual no supo que responderme, ya que no sabía por que había gritado "el telegrama" (¿¿¿???).
Aclaro finalmente, que el mensaje se trataba de algo bueno...era un aviso de mi viejo que venía a visitarnos y como lo había decidido de un momento para otro, tuvo que usar ese medio veloz para avisarnos.
Esta historia tuvo un final doblemente feliz. Ya que Don Tito se curó.Pasa por un caminito, pasa por otro...me quedo entonces con el misterio...que ya habrá tiempo para cementerio.

6 comentarios:

Caro Pé dijo...

Pasan cosas inexplicables q no sabemos de dónde salen, a qué responden.

Evidentemente tenemos mucho más conocimiento del q imaginamos, intuición y conexión con muchas personas.
Más allá Lao de predecir la renuncia de Chacho Alvarez, jaj, si la predije.(x ahí fuimos varios, no sé)
me han ocurrido fenómenos telepáticos , proféticos, rarezas inexplicables y he escuchado muchos casos tb.

Bienvenido el Misterio

Saludo grande Lao!

ade dijo...

- Crees en los misterios??? Es todo un misterio esto de los misterios. Besos. Ade

Lembranza dijo...

Bueno, como dicen en mi tierra " haberlas ailas, yo no creo mucho, pero a veces parece como si, lo que esta ocurriendo, ya lo hubieras soñado. Un saludo

Lao dijo...

Caro Pé. Sí es cierto lo de la conexión con algunas personas. Como la de ir atender la puerta antes de verla llegar... suelen ocurrir ese tipo de fenómenos sin explicación racional.Muchos saludos.

Lao dijo...

ade. Sí que creo en los misterios. Y son mas frecuentes de lo que uno suele observar. Si uno convive con ellos..."los misterios suelen ser menos misteriosos y más naturales" que lo que uno supone. Muchos saludos.

Lao dijo...

Lembranza. Acá decimos..."brujas no hay...pero que las hay, las hay". Pueda que todo tenga explicación... pero es interesante y tal vez algo divertido.Muchos saludos, gracias.