sábado, 2 de abril de 2011

LOS NIÑOS NO HABLAN

Se acostumbraba así, porque así se acostumbraba.
Cuando era muy chico, nos contaba mi mamá, que su papá siempre decía..."los niños en la mesa se deben ver pero no oir". No sabía si eso quería significar un silencio sepulcral o un sepulcro silencioso.
Mi abuelo materno había sido una persona respetable y respetuoso, igualmente que mi abuela. Pero te confieso que mas bien les tenía algo así como miedo. No me animaba ni siquiera a hablarles.
Recuerdo que con respecto a él, uno de los pocos amagues de encuentro verbal que tuve, fue cuando junto a mi hermano mayor, nos mostró orgullosamente, su revólver y su estilete (de esos que venían adentro del bastón). Todo parecía ser que los usaría si llegado el caso tuviese que defender su honor.

La figura del primogénito, era para aquéllos entonces, algo así como una piedra angular de la familia; y mi hermano lo era por partida doble, ya que también era el primer nieto. En consecuencia gozaba de algunos privilegios. Aclaro que entre él y yo hay solamente una distancia de cuatro años y nos une un fuerte lazo.

Entre sus ventajas, estaba el hecho de comer con los mayores. Eso a mí me daba bronca, ya que, debido a mi sensible olfato, sentía que ellos comían comidas mas ricas,al menos, así me parecía a mi; y que, nosotros, los chicos mas chicos,
que estábamos en el otro comedor contigüo, adentro de la casa de mis abuelos, comíamos cosas diferentes, fue así que, por una razón subjetiva, le tomé odio a esa sopa que nos daban...

Es que, así se acostumbraba...

12 comentarios:

maria cristina dijo...

Lao, el dicho original decía; en la mesa,los chicos hablan cuando las gallinas meen (muy drástico)A veces pienso que el rigor de aquellos tiempos produjo personas que se supieron esforzar para lograr un futuro. No sé si la permisividad actual lo logrará.

chano mánino dijo...

No tengo argumentos, sino corazonadas al respecto de que me dá que lo de antes forjaba personas más... personas. Si hoy en día existiera un modelo con el que compararlo puede que pudiéramos sacar conclusiones...Un lío vamos.

gabo dijo...

Cómo cambiaron así las cosas? Hoy en la mesa cuando el más pequeño habla todos nos callamos para escucharlo, por lo menos en mi casa pasa eso.
-GABO-

Lao dijo...

maría cristina. Tenés un poco de razón. Pero creo que ninguno de los dos extremos es bueno. Debe haber una contención del entorno, pero es malo que los chicos teman hablar y pierdan la naturalidad...En realidad la fórmula es sencilla. Nosotros debemos respetarlos en primer lugar si queremos que ellos lo hagan. Un gusto recibir tu visita, muchas gracias.

Lao dijo...

chano mánino. Para mi modo de pensar, los chicos necesitan ser escuchados con mucha atención. Ellos se dan cuenta si solamente les ponemos la cara. A partir de allí, te puedo asegurar que nos respetan...no es tan difícil. Saludos agradecidos.

Lao dijo...

gabo. Si no empezamos por escuchar con atención al mas pequeño...mucho menos éste va a escuchar a sus mayores. A los chicos les gusta que los tomen en serio, que no se rían de ellos, que los escuchen. El respeto es una consecuencia- Muchísimas gracias por tu aporte. SALUDOS.

magu dijo...

DON LAO
Tenés que escuchar, vos y todos, MA CRIS, todos,
LA MARCHA DE LA SOPA de pipo pescador, jaja parece que él es de tu generación
bueno, besos

Lao dijo...

magu. gracias por la visita y el consejo.

Neus dijo...

Estimado Lao, estoy toda la tarde leyendo sus historias y poniéndome al día de su blog. Me encanta que haya vuelto, se echaba de menos.
La voz de los niños debería de ser tan importante como la de cualquier persona, aunque hay de todo, igual que en el mundo de los mayores. Ya tengo 12 años y no me puedo quejar porque mi opinión vale, pero eso sí, siempre con educación.
Un abrazo.

Lao dijo...

Neus. Querida y respetada Neus, me pone muy contento que te interese leer lo que escribo. Tengo muy presente cuando yo tenía tu edad y pensaba como vos.Mis ideas básicas no han cambiado con respecto a esa etapa
Un afectuoso saludo.

Neus dijo...

¡Claro que me interesa! me lo he pasado muy bien aquí conociendo sus mascotas, a su familia y sobre todo, conociendo a una persona que hace mucha falta que siga conservando lo importante.
Un abrazo

Lao dijo...

Neus. ¡Muchas gracias!