viernes, 4 de junio de 2010

LAS TRES GUITARRAS

De ésto hace unos veinticinco años. Nuestra hija mayor tendría unos diez u once años y la mas chiquita del momento, unos seis meses.
Estábamos por primera vez entrando a una casa que alquilaríamos por unos años. Sucede algo extraño en circunstancias como éstas, ya que cada casa es como un capítulo nuevo, una página de un libro, por cierto que muy extensa. Por otra parte, cuando haz vivido bastante, es como que se te embrolla un poco la mente, pero quedan grabados ciertos hechos básicos, a veces, casi mágicos podría decirse. Te contaría muchos detalles sobre las cosas que sucedieron en esta casa, pero voy a ser mas bien escueto para que, en lo posible no apartes tus ojos de esta página.
En ese primer día, al entrar en una de las habitaciones, encontramos tres guitarras tiradas en el piso, un poco rotas pero utilizables; la mas chica era de juguete. En esa circunstancia tuve una extraña sensación, algo así como premonitoria. Esas fueron, junto con la guitarra de Adela mi esposa, que estaba algo viejita -la guitarra, no ella- las primeras guitarras de nuestros hijos. Quienes entre otras cosas referidas al punto, terminaron yendo a estudiar a un instituto y, al mismo tiempo recibieron ayuda de algún profesor, pero, básicamente, demostraron el talento musical, que fue despertando en cada uno de nuestros hijos...

Con el correr de los años, fallecía de un accidente, nuestro tercer hijo, quien además de tanto, dejó colgada su guitarra donde él precisamente quería que estuviera.

Les cuento que nuestros siete hijos, entre otras cualidades, los une la música, cada uno con sus particulares aptitudes. Pero no cabe duda que comparten ese lenguaje.Adela y yo, si bien la vida no nos favoreció directamente en ese aspecto, lo hizo a través de ellos, ya que los dos separadamente uno del otro, teníamos la misma inclinación . Cosa cómica es que con los años nos venimos a enterar que a los dos, cuando éramos chicos nos gustaba jugar a ser directores de orquesta.

El sábado pasado, uno de nuestros hijos dió uno de sus recitales, donde como ya es costumbre participaron sus hermanos musicalmente y con propias creaciones.
Desde luego que nosotros nos fuimos y terminamos con ellos a la madrugada, sin importarnos la hora a la que nos tendríamos que levantar al día siguiente como ya es nuestra modalidad. Tambien estaban con ellos, muchos amigos y fervientes seguidores.

En realidad hay vivencias difíciles de contar con palabras. Medio como que se te traban los dedos en este caso, ni hablar si tuviera que ser verbal.


Por ejemplo los días domingos suelen encontrarse en casa con la música con un gran entusiasmo, sin que se lo pidamos y con mucha calidez. ¿entonces que más puedo pedir? Muchas gracias por leer.

14 comentarios:

Emiliano Pardavila dijo...

la musica es el lenguaje de los sentimientos... por eso se dice que es universal....
que nunca te falte la musica de los domingos....
salud y buena suerte.

FABIA dijo...

Pues no, no he apartado la vista de la página y has transmitido muy bien ese pedacito de tu sentir cuando ves a tus hijos unidos por algo tan grande como la música.
Mi hijo mayor tambien toca la guitarra y cuando voy a alguno de sus conciertos me emociona tanto y me siento tambien sumamente compensada por la vida.
Gracias por compartir algo tan especial.
Besinos.

Gla dijo...

Yo, particularmente ni me acerco a ese talento...pero me hubiera encantado! La música tiene el poder de emocionarme, con decirle que hasta me emociona ver a mi hija bailando siguiendo su pasión por el reggaeton, ya sé que no tiene mucho de cultural. Pero todo lo que se hace con pasión me emociona.

Lao dijo...

Emiliano. Es cierto, comparto tu idea de que la música es el lenguaje universal y de los senitmientos. Gracias por tu saludo y deseos!

Lao dijo...

FABIA. Muchas gracias por tu lectura,
veo que compartes ésto con tu hijo. Es una gran bendición.Un beso.

Lao dijo...

Gla. Dicen que "para muestra basta un botón". Con sentir lo que sentís con tu hija, suficiente para entender
lo que relaté- Llevás música en tu corazón...Muchos saludos y gracias.

Lembranza dijo...

Me gusta mucho la música y particularmente la guitarra, ojala tuviera mejor oído, sin duda seria otra de mis asignaturas pendientes. Tus hijos han tenido mucha suerte. Un abrazo

Lao dijo...

Lembranza. Ojalá puedas cubrir de algún modo esa "cuenta pendiente".
Es cierto que nuestros hijos tuvieron una "gran suerte con la música". Un abrazo.Muchas gracias.

nadasepierde dijo...

Que linda historia, tiene mucha emoción.
Esas guitarras fueron el disparador de algo que llevaban dentro, genética pura... que lindo es poder expresarse asi, y más si eso reune a la familia y es algo que hacen todos juntos. Capaz que en esos momentos compartidos, también está presente tu hijo.

Me emocionó la historia, en casa los chicos tocan juntos, y son muy buenos momentos.

un beso

Lao dijo...

nadasepierde. Muchas gracias por compartir ésto con tanta profundidad. Me alegra saber lo de tus hijos.Un beso.
Ah! seguro que el hijo que se "fué" está muy presente. Así lo sentimos. gracias otra vez.

esteban lob dijo...

Hola Lao:
¡Que bonita historia la de las inclinaciones musicales de tu familia!

Yo para aptitudes musicales soy un cero a la izquierda, pero mi hija mayor tiene un grupo musical en que ella canta, mi yerno toca saxo, mi nieto el piano y mi nieta la batería.
Claro que todo a nivel de familiares y amigos, nada más.
En todo caso, al verlos y escucharlos me siento muy bien.

Un abrazo.

Lao dijo...

esteban lob. Me alegro que te haya gustado. Algo de música hay en tu corazón, por lo que contás tan lindo
Un abrazo.

Gla dijo...

Te invito a visitar mi segundo blog: http://gla-entrevosyyo.blogspot.com/
Me encantaría que pases...

Lao dijo...

Bueno Gla, me voy a dar un vueltita.