martes, 9 de febrero de 2010

NO BIODEGRADABLES

Adela y yo criamos siete hijos. Ya desde entonces, por quererlo así, luchamos "contra viento y marea" porque muchos nos hicieron la guerra por ser como somos. Pero eso aumentó, no la terquedad, sino la convicción por nuestras ideas.
Entre otras cosas lavábamos los pañales de tela, con agua,tabla y jabón. Había que dejarlos enjabonados de un día para el otro para que se les fuese el color amarillo. Asi terminaban luciendo impecables. Una cosa tan pequeña, representaba para nosotros nuestra satisfacción y dignidad.
Le ayudaba en tareas de la casa cada vez que podía, sin que me lo pidiera. Muchos hombres cambiamos un poquito la historia junto a nuestras mujeres, silenciosamente. Siempre supe hacer de todo, de lo que tradicionalmente había sido tarea de mujer y por propia voluntad. Anduvimos juntos y eso no nos frustró en ninguno pero ninguno de los aspectos. La vida, aunque duela mucho, requiere dificultades y adversidades para cultivar su esencia y comprenderla.
A pesar de todo, el ALMA MATER continúa siendo Adela,
porque va con la naturaleza de la mujer; incluyendo su ternura, candor, desparramo de amor y tantas hermosas cosas. Como asimismo, humildemente, sigo siendo yo el ALMA PATER; refugio y sostén moral de sus propias inspiraciones y de nuestros hijos, apoyo y protección.
En realidad, todo lo que hacemos juntos nos hace felices. Y lo otro, lo compartimos y nos ayudamos con estímulos y consejos mutuos. Todo ese enorme capital se hace extensivo hacia nuestros hijos y entre ellos, incluyendo a muchos otros de los que nos vinculamos por aquellas circunstancias de la vida.


Siempre sostuve que cambiar la historia es algo tan bueno y posible, pero que incluye una gran responsabilidad. Es que no solamente vivimos para nosotros. En esos casos es cuando caemos en la autocompasión porque algo nos está diciendo en nuestro interior que nos está faltando algo.



En nuestro caso -ya que pudimos- tener hijos fue uno de los desafíos mas hermosos. Porque en aquellos tiempos se comenzaba a ver a los niños como un estorbo para otros planes.Incluso en algunos paises, el miedo a la guerra, los había marcado. El señor DON MIEDO se habría instalado a vivir entre nosotros.
De una cosa estoy seguro. HAY QUE ELEGIR BIEN EL CAMINO EN LO QUE SE PUEDE MIENTRAS SE PUEDA Y ANTES DE QUE LA VIDA SE PASE.



Es que los PAÑALES DESCARTABLES recien salían y entonces eran carísimos. Después vino el boom y ganó la batalla otra vez el consumismo descontrolado y, por poco "hasta los perros" los usaban. Nosotros alcanzamos a utilizarlos algo, con el hijo menor, o sea que , hace unos dieciocho años.



Pero resulta ser que tras una investigación reciente, se vino a descubrir que estos implementos son ALTAMENTE CONTAMINANTES y no biodegradables dentro del transcurso de algunos milenios. Algunos amantes de las estadísticas, estuvieron haciendo cálculos del alto grado de perjuicio que produce solamente un bebé por el uso los mismos. Lo que equivaldría a algo así como quichicientosmil contaminantitos por cada bebé que nace.Por mi parte pienso que hacer estas estadísticas solamente cooperan con la psicoparanoidea colectiva del desastre, que tanto saborean algunos medios de comunicación que viven de ello.



Irónica y sádicamente me pregunto. ¿habrá que elegir entre no tener hijos para no lavar pañales de tela? o patrióticamente ¿hacérselos lavar a los abuelos, para que los padres puedan trabajar? o, en tercera, ¿se inventarán nuevos pañales que no afecten y que finalmente no resulten truchos haciendo gastar mas dinero a unos muchos y ganar mas dinero a otros pocos?



¿Como utilizará el hombre su inteligencia para salvar situaciones como ésta?

4 comentarios:

Emiliano Pardavila dijo...

En principio queria agradecer tus palabras en mi blog.
de verdad muchas gracias.
el texto me gusto... hace unos dias, quizás unas semanas, lei que los perros y los gatos (según la noticia) contaminan más que un auto... asunto resulto conservamos los autos matamos a los animalitos, ahora los pañales... control de natalidad... culquier cosa menos modificar el sistema de producción (extractivo y destructivo) y de ganancias...
que mundo raro que nos ha tocado.
salud y buena suerte

Lao dijo...

Emiliano Pardavila.Gracias por opinar
Me alegró mucho que compartas la idea expuesta. Sí, es un mundo raro y contradictorio. Muchos deseos de bien para vos...

ojo dijo...

El miedo es como la ira y el orgullo. Un poco puede regular los impulsos. Ya un poco más ya arruina todo.

Habría que ver como usará el hombre su inteligencia. Algunos podrán encontrar alguna solución? otros pensarán la forma de imponer el lugar que ellos prefieren para la posible solución? otros simplemente se afanarán en arruinar todo? Me pregunto yo, haciendo futurologìa, bah!


te felicito por esa interacción entre almas que nos describís.
Todos los buenos deseos desde Uruguay

Abrazo!

Lao dijo...

ojo. Muchas gracias, es un gusto interactuar con vos.Un abrazo y mis buenos deseos desde Argentina!